Mi plan perfecto incluye espacio para la espontaneidad. Es poco común y requiere que todas las partes tengan tiempo disponible para improvisar, pero el resultado suele ser apremiante. Existe una persona en mi vida con la que “salir” es sinónimo de “podemos darle un twist al plan” y eso fue exactamente lo que sucedió en el segundo viaje a Maní en un mes. Lo que empezó como un viaje de un par de horas por la mañana… terminó siendo una escapada de un día completo. 

 

El primer cambio en nuestra ruta se dio antes de llegar a Maní. En el mero camino, mientras exploraba Google Maps, aparecieron Ticul y Oxkutzcab en las cercanías. Ambos a poco menos de 30 minutos de Maní. Optamos por integrar Ticul al itinerario por un simple motivo: somos amantes de los zapatos y Ticul es el paraíso para nosotras. Oxkutzcab se unió a la lista más tarde. 

 

Maní nos dio la bienvenida desde la carretera con caminos rebosantes de frondosos flamboyanes, un día soleado y el fresco aire corriendo a gusto. Este poblado tiene suficiente para mantenerte entretenido durante un día entero, encontrarás visitas guiadas en meliponarios, talleres de bordadoras y artesanos que trabajan el guano, cafés alrededor del antiguo convento y una oferta gastronómica para regresar rodando a Mérida. Si te interesa conocer sobre la historia de Yucatán, Maní es un punto obligatorio. Formó parte del cacicazgo de los Tutul Xiú y fue un centro ceremonial en la época precolombina, posteriormente, se convirtió en una sede de evangelización católica. Quizá hayas escuchado sobre el Auto de Fe, este se realizó en Maní en 1562 y lo seguimos recordando. 

 

De regreso a nuestro viaje, que no se enfocó en el aprendizaje, nos detuvimos en lo que según sería la única parada (ajá). U Najil Chuy o el taller familiar de Las Jiménez. Este se ubica justo a un costado del antiguo Convento San Miguel Arcángel y en su interior encontrarás impresionantes prendas bordadas. Nosotros íbamos por un terno de novia en específico, pero salimos con indicaciones para hallar un banco y joyería en Oxkutzcab.

 

Observación importante… En Maní no hay bancos ni cajeros, los más cercanos están en Oxkutzcab. Así que si estás pensando en visitar la zona, es muy recomendable llevar efectivo (monedas y billetes de múltiples denominaciones). ¿No te molesta dar una vuelta por Oxkutzcab? Entonces sigue nuestros pasos. 

 

 

Oxkutzcab es conocido por ser “el huerto de Yucatán”. Aquí encontrarás gran variedad de productos de la región, sobre todo cítricos, pero igual hay frutas y una diversidad de vegetales. Pero sus cítricos, amigos, son inigualables. Compra unas cuantas bolsas en el mercado. ¿Tienes sed? Pregunta por el señor de las aguas frescas o refrescos naturales, tiene gran variedad y el litro lo vende a alrededor de $35 pesos. Recomendación: pitahaya, naranja y cebada. A un costado de este local está el puesto de joyería que nos recomendaron Las Jiménez, con artículos ideales para lucir con huipiles y ternos. 

 

Una vez de regreso en Maní, tras terminar los pendientes, aprovechamos que estábamos ahí para probar el delicioso – y famoso – Poc Chuc del Príncipe Tutul Xiu. Nosotros no tuvimos estómago para pedir un postre, pero hazlo. ¡Están deliciosos! Aguas, porque definitivamente te dará el mal del puerco y no querrás hacer nada, salvo acostarte a echar la siesta. En nuestro caso, manejamos un rato hasta Ticul y descansamos en el parque principal.

 

 

Ya con las baterías recargadas, nos aventuramos por las calles de Ticul. Para mí es la capital yucateca del calzado con sus múltiples tiendas y fábricas de zapatos. De antemano aviso que la mayoría de los pares ronda los $200 pesos, entonces es muy difícil resistirse. Puedes armar un tour muy amigable tomando un tricitaxi (están por todos lados) que te llevará por las fábricas de calzado y las tiendas que más se ajusten a lo que buscas.

 

Una vez agotamos el presupuesto improvisado y ya sin sentir las piernas, decidimos detener nuestra aventura por Yucatán, no sin antes desviarnos unas tres veces más de camino a Mérida. ¡Viva la espontaneidad!

 

 

Editorial por Olivia Camarena
Comunicóloga yucateca. Tu Assistant Editor favorita. Escritora, blogger y bookstagrammer en su tiempo libre; experimenta con TikTok.

 

 

Fotografías por Olivia Camarena y Abraham Guillen (portada) para su uso en Yucatán Today.

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