¿Qué si te dijera que, contrario a la creencia popular, sí existen las temporadas en Yucatán? Te siento titubear, pero aquí te va…

Cuando se trata del sureste mexicano, quizá no experimentemos un cambio de estaciones tradicional como en ciertas ciudades de los Estados Unidos, Canadá o Europa. En Yucatán no verás árboles amarillos y rojos en otoño ni sentirás la caída de la nieve durante los meses más fríos. Inclusive la primavera no tiende a ser lluviosa como en otras partes de Norte América. Sin embargo, cambios discretos en la temperatura y fluctuaciones dramáticas en la precipitación nos muestran el delicado balance de la naturaleza y cómo esto impacta lo que puedes ver en Yucatán de un mes a otro.

Permíteme llevarte de recorrido por las estaciones. Así podrás planear tu próximo viaje y experimentar lo mejor de Yucatán, sin importar cuando vengas.

 

Una Primavera Diferente (21 de Marzo – 20 de Junio)

En todo el mundo, la primavera simboliza un renacer y nuestras mentes imaginan conejitos, flores y chubascos. En Yucatán, la primavera arde, las temperaturas llegan a los 47°C en algunas partes del estado y prácticamente no llueve.

Este calor intenso nos otorga algunos de los escenarios más bellos de nuestro estado cuando se llenan las calles y avenidas con los coloridos rosas, amarillos y naranjas de los árboles de flor de mayo, lluvia de oro y flamboyán. Debido a que las temperaturas son tan altas y la lluvia escasea, deja un recipiente de cerámica afuera con agua fresca para los pajaritos y otros animales sedientos.

La Semana Santa siempre ocurre en este momento del año. Durante esta festividad religiosa que se observa en todo el país, se llevan a cabo procesiones en la mayoría de los poblados. Los más importantes en Yucatán son el Vía Crucis en Acanceh y el de Valladolid, ambos en Viernes Santo. Para otros yucatecos, la Semana Santa es sinónimo de playa, así que verás que Mérida está desierto. Las comunidades playeras, por su parte, están a reventar e instalan ferias temporales para el entretenimiento familiar por la tarde y noche.

En cuanto a las actividades acuáticas, son la forma perfecta de refrescarnos en la temporada de calor. Marzo, abril y mayo son los mejores meses para las actividades con viento como el kitesurf (pero el Golfo de México tiene vientos espectaculares todo el año).

Ir a Río Lagartos también es una opción ideal entre abril y junio, ya que es cuando puedes ver a los flamencos en esta área. También verás de cerca cocodrilos y muchas otras aves acuáticas impresionantes. Como es temporada de apareamiento para muchas especies de aves, es un excelente momento para avistar otras especies, especialmente en los alrededores de Valladolid.

 

Vibras Veraniegas (21 de Junio – 20 de Septiembre)

El verano en Yucatán tiende a refrescar un poco (pero no mucho para ser más que sinceros) y es más húmedo (¿no lo creías posible?) porque es cuando inicia la temporada de lluvias y huracanes (1 de junio al 30 de noviembre). Las lluvias por lo general caen por las tardes y típicamente no tardan más de unas horas, así que cuando es posible, las personas tienden a esperar que pase el aguacero para retomar sus compromisos del día. No te frustres si sientes que te dejaron plantado durante estos meses. Lo más seguro es que tu compromiso se retomará cuando pase la tormenta.

Cenote Yaxbacaltun

Las primeras lluvias tienen un efecto casi mágico sobre la vegetación, el césped y los árboles parecen volver a la vida de un día a otro. Esto es particularmente notorio sobre la carretera, así que un viaje en auto siempre es buena idea durante estos meses. Debido a que sigue habiendo mucho calor y definitivamente hay mucha humedad, los cenotes se te harán un lugar paradisíaco para refrescarte. Cerca de Homún encontrarás varias opciones para un chapuzón.

Si lo prefieres, el verano también es perfecto para ir a la playa (para ser justos, siempre es temporada playera). Durante julio y agosto muchas familias pasan tiempo en casas rentadas en la playa y el Golfo de México tiene un color y temperatura particularmente agradables en  estos meses. Si tienes suerte, ¡quizá hasta veas a tortugas marinas recién nacidas! Es una experiencia increíble, pero por favor, recuerda que no debes interferir con sus instintos, acercarte demasiado, tocarlas, tomarles fotos o hacer mucho ruido ya que esto puede hacer que se desorienten.

Una actividad veraniega que no cambia en Yucatán es la pasión por los helados. Sería ilógico. Esto también coincide con que están de temporada muchas frutas locales como el mamey, el mango, la pitahaya, la guanábana y muchas más. Intenta cambiar tu sabor favorito por un sorbete, helado o champola de fruta fresca local.

 

Otoño Cultural (21 de Septiembre – 20 de Diciembre)

Al tornarse más tolerables las temperaturas, llegan a Yucatán dos tipos de visitantes temporales. De octubre a febrero, alrededor de 200 especies de aves migratorias vienen a nuestro cálido estado para pasar el invierno, esto hace del avistamiento de aves muy especial en estos meses. Collette escribió un editorial maravilloso en la página 8 que te dice más sobre la pajareada durante esta época del año. De manera similar, alrededor de 10,000 residentes temporales humanos llamados “snowbirds” también vienen a pasar el invierno, sobre todo en las playas yucatecas.

Al igual que en gran parte del mundo, Yucatán celebra la cosecha durante el otoño y estas festividades culminan con Hanal Pixán (31 de octubre – 2 de noviembre). Durante estos días,  los yucatecos por lo general pasamos tiempo en familia y consumimos grandes cantidades de Mucbilpollo (una especie de tamal crujiente que se hornea en un Pib) y Xec (literalmente significa “revuelto” en maya y es jícama, cilantro y frutas cítricas mezcladas). Pero hay muchísimo que ver y hacer en los días anteriores a esta festividad: ir a los mercados, ver las demostraciones de altares y participar en el Paseo de las Ánimas son sólo algunas de las actividades que no te querrás perder.

 Una (no muy) Blanca Navidad (21 de diciembre – 20 de marzo)

Aunque el descenso de la temperatura no es tan dramático como lo que quizá acostumbras, Yucatán refresca considerablemente en el invierno. La temperatura alta promedio es entre 18-34°C. Esto lo hace el momento ideal para visitar el estado si tu temor es sentir demasiado calor. También hace que muchas actividades sean mucho más placenteras, como explorar las usualmente ardientes calles de Mérida, Valladolid e Izamal, descubrir un sitio arqueológico o hacer kayak en la ría.

Si alguna vez has escuchado a algún visitante decir decepcionado que fue a Celestún y no vio tantos flamencos como los que se esperaba, probablemente no fue en esta temporada. Alrededor de 50,000 flamencos habitan Celestún entre noviembre y marzo, así que es el momento perfecto para planear esa excursión.

Al final del año y durante los días que preceden la Navidad, es la tradición mexicana de Guadalupe Reyes que incluye un derrotero sin fin de posadas y pachangas comenzando el Día de la Guadalupe (12 de diciembre) y finalizando  el Día de los Reyes Magos (6 de enero). Cuando el mundo no está experimentando una pandemia, verás que las calles se encuentran repletas durante estas tres semanas (pero el ambiente siempre es festivo, seguro y familiar).

 

Belleza los 365 Días del Año

No importa cuando vengas, encontrarás que la belleza de Yucatán siempre es deslumbrante. Desde las lagunas rosadas de Las Coloradas y los manglares de Sisal, hasta las encantadoras calles de nuestros poblados y las profundidades de nuestros cenotes; sin duda es algo que tienes que ver por tí mismo. Esperamos darte la bienvenida muy pronto. 

 

 

Editorial por Maggie Rosado
Editora

 

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