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Oda a Dormir en Hamaca

29 mayo 2024
/
4 min. de lectura
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Oda a Dormir en Hamaca

No le digan a ningún quiropráctico ni ortopedista (excepto mi papá) que dije esto, pero no hay nada mejor que dormir en hamaca. Aunque ambas disciplinas son muy tajantes en su apreciación de los peligros que las hamacas representan para la espalda, en mi experiencia, los yucatecos pensamos que quizá haya algo que nosotros sepamos y ellos no.    

 

Hamaca - hammockDormir en hamaca es cómodo y práctico; te permite ahorrar espacio y energía (no necesitas aire acondicionado; menos todavía si tienes buena ventilación en tu casa), así que además es amigable con el ambiente y con tu bolsillo. Sin embargo, en mi experiencia, quienes no “nacieron” en hamaca se preguntan constantemente cómo los yucatecos le hacemos para dormir en lo que ellos ven básicamente como un columpio.  

 

Primero que nada, el tipo de hamaca cuenta, y mucho. Para pasar una buena noche, vas a necesitar una hamaca de buena calidad: las mejores son las de crochet, que además suelen tener tejidos más cerrados; al ser de fibras naturales son mucho más frescas (y cómodas) que las de nylon de tejido abierto. Además, debe ser amplia: yo te recomiendo una que te sobrepase incluso si te extiendes totalmente perpendicular a los brazos de la hamaca.  

 

Lo siguiente es colgar la hamaca a una buena altura; esto puede significar diferentes cosas para diferentes personas, así que quizá tengas que experimentar un poco, pero lo usual es algún punto entre tu rodilla y tu cadera.    

 

¡Ya casi te acuestas! El primer error más común que cometen los principiantes es acomodar su cuerpo siguiendo la longitud de la hamaca: ésta es la manera más rápida de darle la razón al quiropráctico. La manera correcta es acomodarte en diagonal, de forma que hagas un ángulo de entre 30 y 45º con la hamaca: es decir, atravesado. Esto no sólo es especialmente conveniente para ver la televisión mientras te meces, si así lo deseas, sino que permite a la hamaca amoldarse a tu cuerpo de manera que todo él esté “flotando” sostenido por ella.   

 

Quizá ésta precisamente sea la parte más difícil de explicar, no sólo por escrito, sino hasta en persona. Los yucatecos que nacemos y crecemos en hamaca ya adquirimos la “sabiduría” muscular que nos permite realmente relajarnos en una hamaca: para descansar en ella realmente sí es muy importante dejar que la hamaca sea la que hace el trabajo, no tú. La hamaca te debe sostener y abrazar; sus hilos deben estar tensos (no rizados) sosteniendo cada parte de tu cuerpo de forma casi casi independiente.   

 

Aunque algunas casas modernas puedan empezar a cambiar, las casas yucatecas siempre han estado llenas de hamaqueros: en los cuartos, sí, pero también en la sala, en la terraza, en el garage, en la cocina. Nunca sabes dónde vas a querer tomar una siesta, o quién puede llegar a visitarte. Los hamaqueros clásicos requerían el uso de “eses” metálicas; actualmente hay versiones consideradas más elegantes, que se fijan directamente a la pared y tienen forma de T. Las casas del puerto iban más allá, con todos los hamaqueros que fuera físicamente posible, para sacarle el máximo provecho a la casa y poder recibir a toda persona que llegara con una ofrenda alimenticia y su hamaca (de preferencia con sus “eses”). No era raro dormir en hamacas de doble piso (una sobre otra, como literas); en casa de mis abuelos, en la playa, me tocó incluso compartir hamaca con alguna de mis primas. Es menos incómodo de lo que podría pensarse, pero definitivamente no es ideal.   

 

¿Te puedes caer durmiendo en hamaca? Claro que sí; así se forja el carácter de los yucatecos. Ya en serio, a los niños se les amarran las orillas de la hamaca; esto hace que queden levantadas, haciéndolas funcionar como el corral de una cuna. Si se hace bien, es difícil que un bebé termine cayéndose. El verdadero peligro, para los usuarios de todas las edades, es que las sogas estén en mal estado y se rompan, o estén mal puestas y se zafen de la “S” o hamaquero. Ambos me han ocurrido, y, en mi opinión, lo que más duele es el orgullo.   

 

¿Entonces qué? ¿Te animas a dormir en hamaca?  

 

Fotografía por Yucatán Today, Arturo Sánchez y Ana Lilia Navarrete para su uso en Yucatán Today.

Publicado por primera vez en la edición no. 414 de la revista Yucatán Today, en julio de 2022. Última actualización: mayo de 2024.

Alicia Navarrete Alonso

Autor: Alicia Navarrete Alonso

Comunicóloga nacida circunstancialmente en la Ciudad de México, pero que dice “uay” desde 1985. La vida me ha dejado ver el mundo, lo que a su vez me ha permitido descubrir cuánto amo el lugar en el que vivo. Fotografía por Cassie Pearse y Claudia Améndola para su uso en Yucatán Today.

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