Muxupip, Yucatán: La Tierra del Mariachi y su Historia
Cuando pensamos en Yucatán viene a nuestra mente una romántica serenata acompañada de la trova, o el zapateo vibrante al ritmo de la jarana. Sin embargo, unos 30 km al noreste de Mérida, entre Motul y Tixkokob, se encuentra un pequeño municipio donde se escucha una música diferente, al compás de la guitarra, los violines y las trompetas: suena con orgullo el mariachi de Muxupip.
Justo en la entrada del municipio, nos recibe un arco con la leyenda “Muxupip, Tierra del Mariachi”, acompañada de la silueta de un músico. En esta comunidad, de apenas 3,000 habitantes, han florecido grandes músicos del género del mariachi: familias y generaciones enteras que, con el tiempo, han conservado y convertido su amor por la música en su patrimonio e identidad.
El legado de Don Chinobel
La historia del mariachi en Yucatán comenzó hace más de 50 años con el pionero del género en la región: Félix Méndez, mejor conocido como “Don Chinobel”. Este músico de Muxupip viajaba constantemente a Mérida para tocar con una agrupación integrada por músicos de Jalisco y Tabasco, de quienes aprendió más sobre este género. De regreso en su municipio, Don Chinobel se convirtió en el maestro de muchas generaciones de jóvenes que continuaron su legado, como es el caso de Josué Martín.
Motivado por la inquietud de sus padres, Josué asistía por las tardes a casa del Don Chinobel para aprender a tocar la vihuela, un instrumento de la familia de la guitarra, pero más pequeña y abombada. Se pasaba los días tocándola hasta domar las cuerdas, agilizar sus dedos y obtener el sonido exacto que estaba buscando.
Años más tarde, siguiendo los pasos de su maestro, comenzó a viajar los fines de semana a Mérida. En la Colonia Bojórquez, la calle 59 es conocida como la “calle de los mariachis”, pues es el punto de encuentro de músicos de Tabasco, Oaxaca, Chiapas e incluso de Muxupip que, como él, viajan para trabajar y vivir de su arte.
La vida del mariachi yucateco
Una agrupación de mariachis puede conformarse por amigos, familiares o vecinos. Sean profesionales o por pura pasión, la clave está en la disciplina: ser responsables y estar siempre disponibles para cuando surja algún evento, bajo la coordinación de su representante.
Su armonía básica se compone por dos trompetas, una vihuela, un guitarrón, una guitarra y tres violines. Mientras más instrumentos sean, mayor será el impacto musical. El costo del servicio dependerá tanto del número de músicos como de la duración del servicio (según el número de canciones), pero suele encontrarse entre los $3,000 y los $5,000 pesos.
Si hay algo que distingue a un mariachi, es su indumentaria: elegante, con adornos detallados y hecho a la medida. Aunque en Muxupip hay un sastre local que se encarga de confeccionarlos, cada músico decide con quién manda a hacer su traje a su gusto y medida, pues es la inversión más valiosa de su oficio. Entre la chaqueta, la camisa, el pantalón con las “botonaduras” y el moño, cada mariachi porta un atuendo de entre $7,000 y $8,000 pesos.
La versatilidad es la mayor virtud de los mariachis. Al ser contratados, lo primero que indagan es la naturaleza del festejo para moldear el repertorio: desde bodas, funerales, pedidas de mano y XV años, hasta celebraciones singulares como el cumpleaños de un perrito o un caballo. Su abanico musical abarca desde boleros, rancheras, sones, música banda, pasodobles, polkas, valses e incluso cumbias.
De músico a tallerista
Siguiendo su pasión, Josué Martín fundó su propia agrupación, llamada “Mariachi Pueblo Nuevo Muxupip”. También profesionalizó su talento, logrando graduarse con éxito de la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY) en el 2019. En ese mismo año, impulsó un proyecto respaldado por la SEDECULTA para convertirse en tallerista en la Casa de la Cultura de su municipio, impartiendo clases de música de mariachi a niños y jóvenes de entre 7 y 21 años.
A través de este programa, Josué no solo les enseña a tocar un instrumento, sino que los adentra de manera profesional en la parte teórica y el lenguaje musical. Con ello, busca inspirar a las nuevas generaciones a perder el miedo, romper los prejuicios y descubrir que es posible vivir del arte de manera profesional.
En Muxupip, el traje del mariachi y la vihuela se llevan con el mismo orgullo que la guayabera y la jarana. El mariachi se convirtió no solo en un pilar económico y un refugio para la juventud local, sino en parte de la identidad de la comunidad, demostrando que la identidad musical no está limitada por la geografía.
Mariachi Pueblo Nuevo Muxupip
Cel. 999 158 2788
Publicado por primera vez en la revista impresa y digital Yucatán Today, edición no. 465 de septiembre de 2026.
Autor: Goretty Ramos
Comunicóloga feminista con delirios de artista y serigrafista. Investigar, aprender y compartir.
¿Enamorado de Yucatán? Recibe en tu correo lo mejor de Yucatán Today.
No te pierdas nuestros mejores artículos y la edición digital cada mes antes que nadie.
Artículos relacionados
Homún: Cenotes y Fiesta de San Buenaventura
Descubre Homún, Yucatán: el destino de los cenotes sagrados. Vive su mística fiesta patronal a San Buenaventura en julio y sus tradiciones mayas.
Festival de las Ánimas 2026: Tradición viva en Mérida
Festival de las Ánimas 2026: Vive el Janal Pixan en Mérida. Desfiles, altares, catrinas, pib y el mágico Paseo de las Ánimas te esperan del 24 oct....