Detrás de las comparsas del Carnaval de Mérida: Esfuerzo, entrega y tradición
El sol a todo lo que da, la música zumbando, el público gritando y riendo, y la comparsa bailando mientras avanza… Así es como se vive el Carnaval en Mérida, y aunque ha sufrido muchos cambios durante sus más de cuatro siglos de historia, lo que persiste en este evento, favorito de todo Yucatán, es el contagioso espíritu de fiesta y celebración.
El Carnaval: Cuatro siglos de historia
Como lo leíste, en Yucatán, la historia del carnaval se remonta a finales del siglo XVI. De acuerdo con el Ayuntamiento de Mérida, las celebraciones carnestolendas comenzaron localmente entre 1578 y 1582, como una oportunidad para que la población se “preparara” con alegría para la abstinencia extrema de la Cuaresma.
Una pieza clave e indispensable del carnaval moderno son las comparsas que participan para darle vida a la festividad. Y algo que es muy importante recordar es que las comparsas no son cosa improvisada, para nada. La preparación del colectivo y de sus miembros empieza desde muchos meses antes, usualmente en octubre, cuando se realiza la inscripción del grupo ante el Comité del Carnaval.
La organización de una comparsa: un testimonio
Para entender cómo se organizaban estas agrupaciones cuando el carnaval aún se celebraba dentro de la ciudad, recurrimos al testimonio de la maestra Socorro Villalobos, (directora de la Academia de Danza Molokai), quien por más de quince años participó como coordinadora de comparsa.
En ese entonces, el recorrido cruzaba la ciudad de Mérida, e iba desde el Monumento a la Patria (en el emblemático Paseo de Montejo) hasta el Parque de San Juan. Posteriormente, en 2014, la sede se trasladó a Ciudad Carnaval, en el recinto de Xmatkuil.
La agrupación carnavalesca, que debía cumplir con un mínimo de 50 integrantes, elegía el tema de su baile, vestuario y la música que los acompañaría durante el recorrido por las calles de la Ciudad Blanca. El único día distinto era el lunes tradicional de carnaval, cuando se utilizan trajes típicos. Eso sí: siempre hay cabida para la creatividad, como nos recuerda la maestra Socorro. En una ocasión, optaron por intercambiar el traje típico entre hombres y mujeres; “fue muy divertido y nos reímos mucho”.
Disciplina y ensayos: el rigor detrás del brillo
Una vez inscrita la agrupación, empezaban los ensayos. Y no creas que esto es algo de una o dos veces a la semana. Las comparsas suelen practicar de tres a cuatro veces por semana, mínimo una hora a la vez. Una vez que se acercaba la fecha del Carnaval en Mérida, los ensayos se intensificaban, pudiendo durar hasta dos o tres horas en los días previos al gran evento.
Una parte fundamental de la identidad de una comparsa es su vestuario. Cada uno de los cincuenta o más integrantes portaba un traje hecho a mano y a la medida de sus participantes. Debido a esto, una buena parte de la preparación se iba directamente en organizar la logística de proveedores, costureros, bailarines, y a menudo madres y padres de familia. La acumulación de tareas y la presión por cumplir con las fechas marcadas convertían esta etapa en una de las más complejas del proceso, según recuerda la maestra Socorro.
Más allá del baile, la preparación implicaba aguante físico, constancia y coordinación. Prácticamente todos los integrantes combinaban los ensayos con jornadas laborales o escolares, ajustando horarios y rutinas para poder cumplir con el grupo.
El gran día: la presentación en el Carnaval de Mérida
Durante cinco días la comparsa bailaba junto a las más de setenta otras agrupaciones que se inscribían para participar en la celebración. En su conjunto, el desfile de comparsas concentraba meses de trabajo previo y la participación activa de miles de personas.
Para cada uno de los participantes de las comparsas, los desfiles se vivían de forma intensa, con música constante, trayectos largos y la necesidad de mantener la coordinación durante todo el recorrido. A pesar de todo esto, el disfrute era evidente en la cara de todos.
Hoy, algunas cosas han cambiado para el Carnaval en Mérida, que continúa transformándose y creciendo cada día. Sin embargo, el trabajo detrás de cada comparsa sigue siendo el mismo: meses de preparación, esfuerzo colectivo y una fuerte participación de la comunidad. Elementos que, más allá de cinco días de desfiles y fiestas, sostienen a una de las celebraciones más importantes de la ciudad.
Publicado por primera vez en la revista impresa y digital Yucatán Today, edición no. 458 de febrero de 2026.
Autor: Gonzalo N. González
Contador yucateco apasionado de la naturaleza y sobre todo las plantas. Vendo marketing, libretas, y miel, pero también escribo. Fielmente duermo en hamaca. Retomando el gusto por la escritura.
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