“Allí, a las 11”, susurra sin moverse el guía de naturaleza Ismael Arellano Ciau, usando el dial de un reloj imaginario como referencia para dirigir mi mirada hacia la izquierda, donde ha perchado un ave. De inmediato logro verla, pequeña e inquieta. Es un Batará Barrado.

Estamos cerca de Dzodzilchén, en las afueras de Valladolid. Ismael nació y creció en esta comunidad y aquí todos le conocen como Ichi. Licenciado en Desarrollo Turístico por la UDO, decidió al graduarse permanecer en Valladolid y emprender en aviturismo en lugar de buscar trabajo en un hotel lejano.

El camino que eligió ha sido desafiante pero le ha otorgado recompensas. Su esfuerzo contribuyó sustancialmente a que el Festival Toh de las Aves seleccionara en 2019 a Valladolid como sede oficial. “Es un sueño que buscábamos desde un principio, me siento muy orgulloso”, dice con mirada brillante.

Conocí a Ichi en el 2013, cuando exponía mis imágenes de aves en el ex Convento de San Bernardino de Siena en Valladolid y fui invitado a hablar en la UDO sobre Ride Into Birdland, mi blog de fotografía de aves. Al concluir la ponencia, Ichi fue uno de los pocos estudiantes que se acercaron con preguntas adicionales. Ví que entendía con genuina emoción el potencial del aviturismo y desde entonces he sido testigo de su crecimiento como guía.

Volvimos a encontrarnos al año siguiente en el maratón de aves del Festival Toh y luego supe que había completado un diplomado de formación de guías. Al poco tiempo le tocó enfrentar su primera gran prueba: guiar a un grupo de pajareros experimentados que querían ver al Cuclillo Faisán. Asumió de lleno el reto, pero, angustiosamente, no bastaron tres días de intensa búsqueda para avistar la anhelada especie.

Pensó entonces que el aviturismo no era para él. Sin embargo, aquella aparente derrota le daría impulso hacia adelante. “El cliente me vio cabizbajo, me tomó del brazo y me explicó que esto es como un deporte, a veces se gana, a veces se pierde”. Luego supo que ese cliente era una celebridad de la organización Partners in Flight. Le había dado palmadas de ánimo alguien reconocido en el mundo de la conservación.

Tiempo después, cuando aprendió a usar plataformas digitales como ebird.org, entendió que había buscado al Cuclillo en la peor época del año. Ahora es considerado un experto en el avistamiento de esa especie, a la que ha elegido como imagen de su empresa Ichi Tours. “Me ha traído mucha suerte”, dice, “es un ave misteriosa con un canto espectacular”.

Valladolid está a igual distancia de los aeropuertos de Cancún y Mérida, de modo que bastan un par de horas de traslado por carretera para llegar a esta ciudad colonial y disponerse a apreciar aves como la Calandria Dorso Naranja o el Papamoscas Yucateco. “Por eso creo que Valladolid puede ser la capital del aviturismo en el área maya”, dice Ichi. “Además es un hermoso pueblo mágico de México, con excelente gastronomía, opciones de hospedaje para todos los presupuestos y gente muy cálida”.

A estas alturas de su desarrollo como guía es capaz de distinguir 250 especies de aves solo por canto, insignia de honor entre pajareros. Ha guiado con éxito a pajareros ingleses experimentados, a viajeros de China, a fotógrafos obsesivos y a especialistas en grabación de cantos del American Bird Conservancy. Con igual empeño guía a los viajeros sin experiencia, pues le emociona mucho ayudarles a descubrir el mundo de las aves.

Recientemente, en colaboración con biólogos, ha añadido a su catálogo salidas matutinas y nocturnas para observación de reptiles y anfibios, y en alianza con empresas de Mérida ofrece tours peninsulares de 3 a 12 días.

Le pido a Ichi una recomendación especial para los lectores de Yucatan Today y responde que las mejores épocas para pajarear son el período de reproducción (abril-junio) y la migración (octubre-febrero). También les invita a descubrir las aves de la península participando en el Maratón de Aves del Festival Toh (noviembre 23-24), este año en Valladolid.

¿Y qué hay del futuro? “Quiero desarrollar la mejor empresa de observación de aves y vida silvestre de la península y contratar a los mejores guías”, dice con convicción. “Y me gustaría viajar por el mundo a observar otras aves”.

A juicio de este cronista, la historia de Ichi personifica las metas esenciales del aviturismo: desarrollar economías locales sustentables, estimular la apreciación de la naturaleza y propiciar el intercambio entre culturas. Son razones de fondo para contratar sus servicios y animarse a descubrir un mundo de aves y naturaleza en Valladolid y sus alrededores.

Ichi Tours: Calle 38 #180 x 35 y 37, Centro, Valladolid
Cel. 9902 80 51 17
Facebook & Trip Advisor: Ichi Tours Valladolid
10 am – 7 pm

Más información:

www.festivalavesyucatan.com
www.cooxmayab.com
www.ebird.org/averaves
www.naturalista.mx
www.rideintobirdland.com

Editorial por Iván Gabaldón
Fotografía de Iván Gabaldón para uso en Yucatán Today

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