Pisté es tierra de artesanos. Antes, cuenta Efraín Cetz, se les llamaba “chaacmoleros”; pues aquella figurilla era la más popular entre sus creaciones. Con menos de cinco mil personas, un ambiente sumamente rural y Chichén Itzá a sus puertas, para Pisté la artesanía era —y sigue siendo— una de las principales y más redituables labores. A sus diez años, Efraín se unió a la comunidad de artesanos. 

 

Aunque tan sólo tenía la primaria terminada en ese entonces, Efraín Cetz tuvo amplia oportunidad de profundizar su conocimiento en el carácter artístico de la cultura maya, a la que pertenece. “Tuve la fortuna de estar en Chichén Itzá”, comentó Efraín en la entrevista, “he tenido mucho contacto con gente que estudia la cultura y me ha enseñado”. Entre los investigadores que menciona figuran profesores de la Universidad de Texas y la Universidad de California en San Diego. Si conversas con él, también te contará de sus visitas y participación en conferencias. 

 

Efraín Cetz - Artesano PistéSu mentor era un estudioso estadounidense que profundizó en la cultura maya, interesándose especialmente en Chichén Itzá por la vena astronómica del sitio. De él, Efraín aprendió sobre cada pieza que hizo en su presencia. Ahora, Efraín entiende que los mayas y los aztecas no decoraban, sino plasmaban aspectos gráficos de su historia antropológica. “¿Qué hago con la cultura en mi arte?”, pregunta y se responde: “como se ve plasmado, así lo voy a hacer”. Él intenta replicar lo que quisieron capturar nuestros antepasados, pues la obra cuenta su historia, su cultura. Modificarlo sería cambiar la representación histórica. 

 

Desde entonces, procura recabar mucha información. Esto se ve reflejado en sus esculturas talladas en piedra macedonia (caliza) o madera; son réplicas miniatura —a comparación del original— de piezas conocidas (como el Códice Dresde) que cuentan parte del pasado y su cosmovisión. Si le preguntas sobre la escena o los motivos en la pieza que adquieres, él sabrá darte una respuesta acertada. “¿Es muy bonita? Está bien. Si cuenta la historia, más favorable”, asegura el artesano.

 

Efraín Cetz - Artesano PistéSu arte (en corto)

Efraín Cetz hace más que réplicas mayas y aztecas; también elabora arte sacro mormón. Realmente, lo que pida el cliente. “Si me das un poco de tiempo y paciencia, tendré tu obra de arte”, asegura con una sonrisa. Podrá variar el tema, pero siempre trabaja en madera y piedra con cuchillas manuales que se elaboran a mano; estas derivan de las herramientas de los campesinos de Pisté. El tamaño, claro, varía según el tamaño de la pieza y los detalles a realizar. 

 

Así como un calendario azteca de 35 cm, en madera de cedro, le puede llevar siete días, esculturas y máscaras le toman de dos a tres meses. En promedio, los precios del calendario van de $3,000 pesos hasta los $5,000 pesos en promedio. Hay piezas de colección que pueden llevar todavía más tiempo y, por ende, sus precios se elevan. ¡No te preocupes si tu cartera no puede solventarlo! La artesanía más económica de Efraín inicia en $500 pesos. 

 

Para obtener una de sus artesanías puedes contactarlo a través de sus redes sociales o visitarlo todos los días, de 10 am a 4 pm, en su puesto en el camino que lleva al Observatorio de Chichén Itzá, junto a la gran muralla.

 

IG: @efrain.cetz.5
FB: Arte de Efraín cetz

 

 

Editorial por Olivia Camarena Cervera
Comunicóloga yucateca. Tu Assistant Editor favorita. Escritora, blogger y bookstagrammer en su tiempo libre; experimenta con TikTok.

 

 

Fotografías por Yucatán Today para su uso en Yucatán Today.

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