Este mes les comparto el pasadía favorito de mi familia. Combina la oportunidad de explorar un maravilloso sitio arqueológico Maya con la opción de nadar en un cenote.

Al no ser tan popular como Chichén Itzá, en Mayapán no encontrarás tantas multitudes. Para ser sincera, casi no atrae a nadie, lo cual es parte de su encanto. Ahí tus hijos podrán correr, escalar y explorar a más no poder. Este es el lugar ideal para dejarlos descubrir su Indiana Jones interior y sinceramente, ¿no deberían todos los niños tener la oportunidad de jugar a descubrir un mundo antiguo?

Una vez que se hayan cansado, encuentra un lugar sombreado y disfruta de un picnic (llévalo contigo ya que no hay nada disponible en el sitio). Nosotros llevamos una nevera y algo de hielo, de venta en todos los supermercados y tiendas de conveniencia por alrededor de $20 pesos por bolsa. De esta manera cuando terminamos tenemos hielo para refrescarnos. ¡Es un excelente plan!

Es posible llegar a Mayapán por medio de autobús, pero al combinarlo con la visita al cenote, yo recomiendo conducir un auto propio/rentado ó contratar a un conductor, ya que los cenotes no están muy cerca. Puedes tomar el autobús en la esquina de la Calle 50 con 57 en el Centro de Mérida, o tomar un colectivo en la Calle 65 entre 48 y 50, Centro, Mérida. Necesitarás pedirle parada a algún autobús que esté pasando para regresar de nuevo a casa.

Nota importante: Si estás conduciendo por tu cuenta a Mayapán, asegúrate de escribir “sitio arqueológico Mayapán” y no sólo “Mayapán” en tu GPS, ya que no son la misma cosa. No querrás confundirte en ese detalle,  créeme.

En lo que respecta a cenotes, tendrás muchas opciones para escoger en esta área. Mis hijos de 6 y 4 años aman los cenotes. Ellos tienen mucha confianza en el agua y son nadadores de cenotes experimentados y aún así nunca los dejaría ni acercarse sin un chaleco salvavidas. Flotadores o llantas inflables NO son suficientes. Los cenotes pueden llegar a ser extremadamente profundos. Los cenotes que mencionaré a continuación tienen la opción de renta de chalecos.

Para los principiantes, el pequeño cenote de Telchaquillo puede ser una buena primera opción. Está a 5 minutos de Mayapán, al lado opuesto de la iglesia. Cuesta $5 pesos por persona y es pequeño y poco profundo. Sin embargo, no es un cenote verdaderamente impresionante como Noh Mozon ($30 pesos por persona) en el pueblo aledaño de Pixya, o Yaal Utzil ($20 pesos por persona) localizado a 15 minutos en dirección opuesta. Para acceder a ambos cenotes tendrás que pasar por empinadas escaleras hasta unas pequeñas plataformas sobre el agua. ¡Agarra bien esas manitas pero no te pierdas la experiencia!

Llegar a Noh Mozon es una aventura por cuenta propia. Dirígete hacia el pueblo de Pixya y conduce a través de él. En algún punto tendrás que aceptar a un guía porque no encontrarás el cenote sin ayuda de uno de ellos. La gente se te aproximará en el momento que llegues al pueblo. Sigue las instrucciones del guía fuera del camino y por la selva durante 20 minutos hasta que veas a un hombre cobrando cuotas y rentando chalecos salvavidas. Ahora, conduce  un poco más y llegarás al cenote.

Yaal Utzil está en camino a Abalá; no es tan difícil de encontrar.

¡Si son amantes de los pasteles, salte un poco del camino de regreso a casa y hagan una parada en Pavoni Cool Cakes al norte de la ciudad por un pequeño tentempié para recuperar las energías!

Editorial y fotografías por Cassie Pearse para uso en Yucatán Today

 

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