Izamal corredor convento

No hay semáforos, topes, mini-super de cadena, bancos, tráfico de autos y escandalosas motocicletas, ni cadenas de hoteles y restaurantes, y no hay contaminación. Este pueblo pintado de amarillo tiene todos los ingredientes de un pueblo provincial de los años 1930s. De hecho, son estos ingredientes que le ayudó a Izamal lograr a ser nombrado como Pueblo Mágico en el 2002.

Izamal, a sólo 72 km de Mérida, es donde se puede ver parejas caminando tomados de la mano y familias sentadas en la puerta de sus hogares para sentir el fresco de las tardes, platicar sobre su día y saludar a la gente que pasa.

La limpieza de sus calles y la amabilidad de la gente invitan a dejarse llevar por la sencillez de este lugar. Como mencionamos arriba, no hay bancos, pero sí hay un cajero automático cerca del mercado. También hay una gasolinera en la Calle 31 en el poniente de la ciudad.

Este es Izamal, “La Ciudad de las Tres Culturas” donde el Papa Juan Pablo II reunió en un par de días en 1992 a representantes de todas las etnias de las Américas y dejó su huella en el magistral Convento de San Antonio Padua. Izamal es sinónimo de un pequeño viaje al pasado con los paseos de sus calesas, sus imponentes pirámides ancestrales, sus edificios coloniales con ese amarillo propio del lugar, y su cocina realmente exquisita. Pequeños hoteles con las comodidades del hoy empiezan a pulular por diferentes puntos cardinales. Los hotelitos del pueblo sí tienen AC y piscinas para ayudar combatir el calor tropical.

El pueblo que sí es chico, no está muy compacto. Para visitar los talleres y galerías, recomendamos que use las calesas para desplazarse.

Si quiere no solamente ver a Izamal, sino “sentirlo” sugerimos que trate de quedarse allí cuando menos una noche. Ven y convive con su gente. Es una oportunidad muy original con un toque mágico de un Pueblo Mágico de México.

www.izamal.info