Un mapa de Mérida, a primera vista, podría dar la impresión de una ciudad con muy pocas áreas verdes, pero te aseguro que sí las hay, de hecho, hay muchísimas oportunidades para salir y sentir la libertad sin salir de la ciudad.

Noviembre es normalmente un buen mes para explorar el exterior en Mérida. Las lluvias son escasas y (siempre y cuando recuerdes llevar sombreros, bloqueador y agua) estarás más que bien en el exterior. Si quieres experimentarlo de manera más relajada, entonces una de estas opciones bastarán para llenar un día de paseo, pero si estás ansioso de disfrutar al máximo Mérida en un período de tiempo corto, podrías visitar estas tres áreas verdes en un solo día.

Parque Poniente

Con el fin de sacarle el mayor partido a este “día natural” en la ciudad, lo mejor es levantarse temprano y disfrutar de un desayuno en tu hotel antes de dirigirte al Parque Poniente mientras siga fresco. Los niños pueden saltar sobre los arroyos, escalar las piedras y correr con toda libertad. También encontrarás un área de juegos y una pequeña piscina (por lo general abierta los fines de semana en verano).

Animaya

Una vez que hayas terminado ahí, porque no ir hacia Animaya (está lejos para caminar desde ahí a pesar de verse cerca en el mapa, créeme) para dar una vuelta por el Jardín de las Epífitas, un pequeño jardín botánico tropical. Estando ahí, por supuesto, puedes tomar el bote o el camión de safari. Ahí verás naturaleza, aunque no será endémica de la región; en su lugar verás cebras, jirafas y antílopes pasando el tiempo juntos. Los niños también pueden disfrutar las dos áreas de juego y el chapoteadero que hay en el lugar (todos gratuitos).

Hay una zona de comida dentro del complejo de Animaya, un lugar perfecto para comer algo antes de continuar con la tercera parte de la aventura natural, aunque tal vez prefieras probar los restaurantes locales que se encuentran del otro lado del camino: Los Huaraches, “Doña Mary” o El Bicentenario.

Acuaparque

Al oriente de la ciudad se encuentra el Acuaparque, un parque artificial de gran tamaño, pero que esto no te distraiga del hecho de que este es un lugar ideal para relajarse y escaparse del ruido citadino. Aquí podrás disfrutar de un paseo por los arroyos, escalar sobre las rocas y observar a la vida silvestre. Nosotros vimos garzas, aves de rapiña y una gran cantidad de peces, ¡sin tener que ser muy sigilosos (porque, pues, niños…)! Y sí, los niños son extremadamente bienvenidos aquí. Hay un área para nadar (sólo en fines de semana del verano), un área de juegos y mucho espacio para correr y jugar. No hay realmente un lugar para comprar comida o bebidas ahí, así que ve preparado.

Después de un largo día de correr libremente en los espacios naturales de Mérida, regresa a la ciudad y cae en cualquier lugar para una buena comida; tal vez la Cafetería Impala, cerca del remate de Paseo de Montejo – situado perfectamente si no estás muy cansado y aún tienes energía para disfrutar la Noche Mexicana el sábado en el Remate, o cualquiera de los otros eventos nocturnos que ofrece el Ayuntamiento de Mérida.

Editorial por Cassie Pearse
Fotografía por Cassie Pearse y Andrea Mier y Terán para uso en Yucatán Today