Este pintoresco pueblo de pescadores es la puerta de acceso a una de las maravillas naturales del estado de Yucatán: la Reserva de la Biósfera de Río Lagartos. Delicias del mar para desayunar, comer o cenar; los más hermosos atardeceres y además playas que se convierten en tu isla privada, ¿a qué ya tienes ganas de conocer este lugar? Estamos hablando de San Felipe, a tan sólo 200 km de Mérida.

Una de las características de San Felipe es la construcción de las viviendas, y es que quizás es el único pueblo que no solamente cuenta con casas tradicionales de estilo maya. Te preguntarás pero ¿cómo son estas? bueno puedes ver una de ellas de estilo original en nuestra portada, las cuales son de madera. Antiguamente eran de cedro y caoba, pero de estas ya quedan pocas; donde se pueden observar más son en la calle principal del puerto. Deben de ser de madera dura o amarga, como el zapote, chacté o el ki’ché, ya que estas no son del agradado del comején (termitas). Hace muchos años se utilizaba madera del manglar, pero esto está hoy en día prohibido y en conservación.

Algo que hace que sean tan famosas estas casas, son el colorido de sus paredes, ya que para poder soportar el cambio de climas utilizan barnices en las fachadas, algunos sin y otros con color. Así que verás casas rosas, azules, verdes y más colores brillantes del arcoíris. Lo que hace que sea uno de los poblados más alegres visualmente de todo Yucatán. San Felipe cuenta con aproximadamente 500 casas de este estilo.

Estando aquí un punto que no te puedes perder visitar es Isla Cerritos, antiguo punto comercial de los itzáes, ubicado a tan sólo 5 km al oeste de San Felipe. Desde aquí la ciudad de Chichén Itzá mantenía una red de comercio que abarcaba hasta el suroeste de Estados Unidos. ¿Sabías qué aquí se han encontrado más de 50 mil objetos arqueológicos?

También podrás visitar el cenote Kambulnah, el cuál no era conocido antes de 2002, bueno unos dicen que sí y otros que no. Lo que sí sabemos es que a partir del huracán Isidoro fue conocido por todos. El cenote es de tipo manantial, ideal para bañarse en él.

Para hacer estos recorridos y para ir a la playa tendrás que tomar una lancha en el malecón de San Felipe, recuerda llevar contigo todas tus provisiones y eso sí acordar con el lanchero a qué hora quieres que regresen por ti. De esta manera podrás disfrutar, lo más seguro, de tu playa particular, aunque sea por unas horas.

Cabe recalcar que San Felipe cuenta con un gran atractivo eco turístico y este es por su gran variedad de fauna, podrás ver algunas de las 350 especies de aves de la zona como los hermosos flamingos, además de tortugas, zorros, patos, entre otros. Al igual que en su agua habitan langostas, pulpos, meros y muchos más, estos siendo igual parte de su excelente gastronomía.

Cuando decidas venir, hospédate en el hotel San Felipe de Jesús, desde donde podrás ver los maravillosos atardeceres que van desde todos rojizos, hasta azules, todos en la paleta de colores más hermosos en la que puedas pensar y ver.

Editorial por Natalia Bejarano Calero
Fotografía por Armando Ruz Peraza