Las noches más frías de diciembre indican que la navidad llegará pronto. Aunque no podemos ofrecer nieve en las calles, ni chimeneas para Santa, México tiene tradiciones únicas y memorables, nacidas como resultado de la mezcla entre lo español y la adecuación que se les ha dado con el transcurrir de los años.

Las Posadas
Las celebraciones comienzan el 16 de diciembre con las famosas posadas: nueve días de procesiones a la luz de las velas y divertidas fiestas. En todo México, los jóvenes se reúnen en las tardes y noches para recrear la búsqueda que hizo la Santa Familia de un lugar para dormir en Belén. La procesión va encabezada por una Virgen María, muchas veces sentada en un burro vivo, dirigido por un José, a quienes siguen otros personajes que representan a los tres Reyes Magos, ángeles y un grupo de pastores, todos vestidos con trajes generalmente hechos a mano y llevando bastones para caminar y velas dentro de conos de papel. El desfile de los Santos Peregrinos se detiene en una casa donde se canta una letanía tradicional, en la que la Santa Familia pide refugio por una noche y quienes están esperando tras la puerta los rechazan. Siguen a otra casa donde se repite la escena. En la tercera parada los peregrinos son informados de que, aunque no hay espacio en la posada, pueden buscar refugio en el establo. Las puertas se abren a los cansados viajeros y todos son invitados a entrar. Aunque esta es una manera activa de enseñar a los niños la historia del nacimiento de Jesús, la mayor atracción es el convite, en el que se rompen las piñatas y se recogen los dulces que caen de ella una vez que se abre.

Las Pastorelas
Las pastorelas se presentan en diciembre por grupos de católicos, profesionales y en escuelas de la región. Datan de la época colonial, cuando los misioneros católicos buscaban la conversión de la gente y enseñaban la doctrina por medio de dramatizaciones de los pasajes bíblicos. Las pastorelas, ligeras y llenas de humor, relatan la adoración de los pastores al Niño Jesús. Primero son visitados en el campo por un ángel, quien anuncia el Santo nacimiento. Durante la peregrinación en la que intentan seguir la gran estrella que les guiará hasta Belén, los pastores son perseguidos por una serie de males y desventuras causadas por el Rey de las Tinieblas, quien no quiere que lleguen a su destino. Pero siempre termina en que el bien triunfa sobre el mal, y los pastores llegan de manera segura a Belén.

Nochebuena
En la celebración de Nochebuena (noche de víspera de la Navidad), las familias se reúnen en una casa para celebrar una cena tradicional de Navidad, que puede ser sencilla, como tamales hechos en casa, o un festín más elaborado que incluye el tradicional pavo horneado. Después, los católicos practicantes acuden a la Misa de Gallo (12 de la noche). La noche termina cuando se abren los regalos y se rompe la piñata (en Yucatán está hecha solo de papel y no de barro como en el resto del país, por lo que se rompe con los puños), fuegos artificiales, globos de cantoya, luces de bengala y todo tipo de petardos. Tradicionalmente Papá Noel (Santa Claus) no es parte de la navidad mexicana. La lista de deseos de un niño mexicano está dirigida al Niño Jesús en Navidad, y el 6 de enero a los Reyes Magos.

El Nacimiento
Mientras los árboles naturales y artificiales ganan toda la popularidad aquí, en la mayoría de casas mexicanas la decoración principal también incluye el nacimiento. El escenario es un establo en donde se refugian los miembros de la Santa Familia representados en figuras hechas con arcilla. Se termina de poblar con las figuras de los Reyes Magos, un ángel, un buey y un burro, pastores y sus rebaños, entre otras varias personas y animales. Los tamaños varían, pues van desde escenas pequeñas, hasta obras maestras que pueden ocupar una habitación entera, frecuentemente cerca de la calle para que sea visto por quienes pasan frente a la casa. Se monta un escenario para simular un terreno natural en el que se incluye una serie de colinas y montes, una cascada hecha con papel celofán, un lago hecho con un espejo, árboles artificiales y casitas puestas para formar un pueblito entero. La escena no está completa sino hasta el final de la Nochebuena e inicio de la Navidad, cuando el Niñito Jesús es recostado en el pesebre a las doce de la noche.

Los Santos Inocentes
En el Nuevo Testamento, San Mateo relata cómo, el rey Herodes ordenó una matanza en Belén para acabar con todos los niños menores de dos años cuando nació Jesús y asegurarse así de que el anunciado Mesías, fuera asesinado. Desde entonces, la Iglesia Católica conmemora cada 28 de diciembre la fiesta de los Santos Inocentes, para recordar esas crueles muertes infantiles.

La tradición popular lo ha convertido en un día para realizar “bromas inocentes” en donde, después de haber engañado a la persona, se le dice “inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día en nadie debes confiar”. En los países anglosajones se celebra una fiesta similar el 1 de abril con el nombre de April Fools’ Day. 

Año Nuevo
En la noche del 31 de diciembre, el inicio del nuevo año es bienvenido de la misma manera que en otras partes del mundo. Para los meridanos es tradicional pasarla en familia, juntos hasta la medianoche. Después de la tradicional cena y las campanadas, los jóvenes se juntan y celebran con sus amigos.

Los Reyes Magos
La época de Navidad continúa hasta el 6 de enero, fecha en que se celebra el Día de Reyes. Simboliza la llegada de los tres reyes a Belén, trayendo oro, incienso y mirra para el Niño Jesús. Los niños de todo México esperan ansiosos el momento de despertar en la mañana del 6 de enero para encontrar juguetes y regalos dejados por los Reyes Magos. Es tradición dejarlos dentro de un zapato, a un lado del árbol. Un deleite especial de este día es la Rosca de Reyes: un pan dulce redondo como corona, decorado con frutas cristalizadas simulando joyas, que por dentro lleva pequeñas figuras de bebés que hacen alusión al Niño Jesús y que se meten en la masa antes de hornearla. Es muy divertido cuando cada persona corta su pedazo, porque la persona que recibe al Niño (muñeco) debe dar los tamales el 2 de febrero, día de Candelaria, cuando termina la época navideña en México.

La Candelaria

Oficialmente conocida como la Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria o Fiesta de la Candelaria, es una fiesta popular celebrada por los católicos y cristianos, en honor de la Virgen de la Candelaria, que se apareció en Tenerife (Islas Canarias, España), y en donde se recuerda el pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento.

En nuestro país, para el Día de la Candelaria se acostumbra que quien obtuvo el niño en la Rosca de Reyes, haga una fiesta (tradicionalmente basada en tamales y atole, ambos productos de maíz).

¿Por qué tamales y atole? Esta tradición tiene raíces prehispánicas; en muchos pueblos los habitantes llevan a la iglesia mazorcas para que sean bendecidas a fin de sembrar sus granos en el ciclo agrícola que inicia, pues el 2 de febrero coincide con el undécimo día del primer mes del antiguo calendario azteca, cuando se celebraba a algunos dioses tlaloques, según el fraile español Bernardino de Sahagún. La mayoría de los mexicanos come tamales durante el transcurso del año, pero el Día de la Candelaria representa una fecha especial.

Video de las luces de navidad en Mérida de nuestros amigos en intheyucatan.com: