Xcalachén es un topónimo maya que significa “pozos gemelos” y refiere a unas excavaciones hechas durante la época colonial que, con el paso del tiempo, se han perdido. Cómo un vecindario puede perder a un pozo – y mucho menos dos pozos – es un gran misterio que, desafortunadamente, no cabe en este artículo.

Xcalachen es una colonia ubicada en la parte sur de la ciudad de Mérida, muy cerca del cementerio. Esta zona era conocida por décadas como el lugar a visitar cuando a uno se le antojaba comer chicharra, también conocido como chicharrón en algunas partes de México.

Con rastros y mataderos cerca, en las calles de Xcalachén se establecieron expendios de esa grasosa delicia, algunos de los cuales ofrecían también un manjar local conocido como “buche relleno”.  El primer empresario de la chicharra fue Manuel David Rodrígues Sierra, un ex empleado de la industria henequenera, y cuando vieron el éxito obtenido, muchos del rumbo lo imitaron y abrieron sus propios locales para hacerle la competencia.

Hoy, la ciudad de Mérida está creciendo por todos lados y hay una cultura gastronómica más sofisticada y consciente de los beneficios de comer saludable; como resultado, la cantidad de chicharronerías ha disminuido. El más famoso de los expendios, el llamado El Rey David por su propietario anteriormente mencionado, y su sucursal El Príncipe David, han desaparecido. En su lugar, tres principales locales permanecen: La Lupita, La Flor de Xcalachén y El Amigo de Xcalachén. Cualquiera de estas tres opciones podrán satisfacer tu necesidad de ingerir una deliciosa dosis de grasa de puerco.

En el año 2017, como parte de un esfuerzo para estimular la economía en algunas colonias de la ciudad, las autoridades de turismo, en conjunto con algunos empresarios y vecinos, crearon la Feria de la Chicharra. Cerrando algunas calles a los vehículos, llenaron de alegría y festividad el vecindario, agregando música en vivo, actividades para pequeños y grandes y claro, la venta de cerveza bien helada para acompañar a la chicharra.

Para atraer más personas, y no solamente para la feria sino durante todo el año, las autoridades municipales contrataron a grafiteros a pintar muros y paredes de las casas y negocios (previo autorización de sus dueños, claro). Al principio, algunos vecinos se mostraron un poco reacios a aceptar que estos chicos, con sus greñas y latas de pintura en aerosol, estuvieran “pintorroteando” por ahí, pero cuando vieron la calidad de los que se estaba plasmando a su alrededor, cambiaron de actitud. Los temas de los murales que aparecen en el vecindario son principalmente mayas y varían desde animales y plantas hasta enormes caras que cubren muros enteros. También hay un homenaje a Pedro Infante, el ícono del cine mexicano, que murió cuando su avión se estrelló muy cerca de esta parte de la ciudad.

Entre los artistas invitados por la ciudad se encuentran Alejandro Cetina Tuz ‘Nookye’; Jesus Ortíz Marrufo ‘Mare’; Carlos López López ‘Eskriba’; José Gaspar Herrera Campos ‘Ache’; Rodrigo Leal Aguilar ‘Loyal’; Paulette González Yañez ‘Poli’, y muchos más.

Si lo que buscas es una tarde (o mañana) interesante y tranquila, visitando una colonia tradicional de Mérida (la luz es mejor en la mañana y en la tarde para tomar fotos) con fantásticos murales mientras saboreas una rica selección de chicharra, no tienes que esperar a la próxima Feria; los puestos están abiertos todos los días.

Cómo llegar:

Sigue en la Calle 66 hacia el sur hasta llegar al semáforo con el cementerio adelante. Sigue una cuadra más y da vuelta a la izquierda. ¡En un momento estarás ahí! Estaciónate y camina por las calles de la colonia. Primero toma tus fotos y luego busca tu chicharra, ¡para no dejar grasa en tu cámara!

 

Editorial por Ralf Hollmann
Fotografía por Ralf Hollmann para uso en Yucatán Today

 

 

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