Mapa Mayas

Cuando Europa estaba atrincherada en el oscurantismo la civilización maya estaba en plenitud. Mientras Europa dormía, la cultura maya se disparaba. El año fue 900 DC.

Norte América permanecería desconocida por otros 600 años, y no fue hasta tres siglos y medios después que los primeros exploradores de Yucatán, John Lloyd Stephens y el artista Frederick Catherwood, se toparon con las pirámides mayas en  Copán, Honduras.  Era el año 1839.

Pero ¿por qué los mayas permanecieron envueltos en el misterio? Casi nada se sabía de esta civilización y cuando el primer libro de Stephens sobre sus exploraciones fue publicado en 1841—Incidentes de viaje en Centroamerica, Chiapas y Yucatán—el mundo se volvió loco por toda la información acerca de los mayas. El libro fue tan popular que tuvo 12 reimpresiones en su primer año de publicación e hizo de John Lloyd Stephens algo inaudito en su tiempo– el autor más vendido.

Pero justo cuando parecía que lo maya, que había permanecido anónimo por tanto tiempo, tendría su ceremonioso debut en el escenario mundial, en 1847 la Guerra de Castas de Yucatán comenzó. Este levantamiento cerró la península por casi un siglo para cualquier persona que no fuera de color.  Los mayas juraron que matarían cualquier intruso a la vista. Después de décadas de abuso, los descendientes de los mayas restantes se rebelaron contra los terratenientes españoles que los habían subyugado,contratándolos como sirvientes y que habían robado sus tierras y sus derechos de agua.

No sería sino hasta 1935 que una poco entusiasta tregua fue firmada, y sólo un puñado de exploradores se atrevieron a tomar el riesgo de entrar a Yucatán antes de esa época, por el miedo de encontrarse a un maya con un machete..

Uno de esos arriesgados fue el explorador Sylvanus Morely, quien comenzó a excavar en Chichén Itzá en 1920, y excavó ahí por 23 años haciéndolo el sitio más cavado del mundo.  Chichén Itzá es ahora una de las siete maravillas del mundo moderno.

Morely y su pupilo estrella, J. Eric Thompson, llegaron a creer que los jeroglíficos de las pirámides se relacionaban estrictamente con cálculos astronómicos y el lado espiritual de los mayas. Pero eso no es lo que modernos arqueólogos e iconógrafos descubrieron mientras el código comenzó a descifrarse a principios de la década de 1970.

Modernas investigaciones demuestran que lo que los escribanos mayas escribieron en estelas (monolitos de piedra rectangulares) describía fechas históricas y funciones, ascenciones de los reyes, nacimientos y defunciones, y éxitos en batalla.

Así que ¿quiénes fueron los antiguos mayas? ¿Eran astrónomos?  ¿Matemáticos? ¿Constructores de pirámides?  ¿Reyes de la jungla?  ¿Altos sacerdotes y chamanes?

Como todos los indígenas americanos, los predecesores de los mayas fueron cazadores nómadas que siguieron grandes animales de caza a través del estrecho de Bering en olas migratorias. Como cazadores y recolectores ellos poblaron la península de Yucatán desde el año 11,000 AC. Se ha conjeturado que sus orígenes yacen junto con el de los Olmecas.

Su civilización está dividida en tres etapas: pre-clásico (1500 AC-200 DC), clásico (200 DC a 900 DC) y post-clásico (900 DC a 1200 DC).  Su ascensión al poder, alrededor de 600 DC, duró lo mismo que uno de sus baktunes, una medida maya del tiempo de 400 años, en el cual la mayoría de los sitios mayas clásicos fueron construidos, incluyendo Copán, Tikal, Palenque, y Quiriguá.

En la era clásica ellos fueron el epítome de lo mejor de la civilización. Ellos tenían ciudades organizadas, un sistema religioso complejo, un calendario avanzado, rutas de comercio, liderazgo dinámico y sistema de escritura. Ellos comenzaron a  cultivar hace 3000 años y el ciclo del maíz se convirtió en una metáfora de la vida maya.

Ellos no tenían metal y sin embargo crearon grabados artísticos usando herramientas de piedra y obsidiana. Ellos no tenían animales de carga así que los hombres se convirtieron en sus bestias de carga. No tenían rueda pero inventaron el concepto del número cero.

Ellos tenían 28 calendarios en total, pero dos eran usados de manera regular: el tzolkin, un calendario de  260 días, y el haab de 360 días, para coordinar  con el ciclo de rotación de la tierra alrededor del sol. 5 días, llamados tiempo de mala suerte, fueron agregados al final del haab, para hacer un ciclo sideral de 365 días.

Su calendario de cuenta larga de 5,125 years , en el cual todos nos enfocamos hoy en día, hace 13 ciclos de 400 años llamados baktunes. Este es el 13ro baktún, un tiempo propicio para los mayas.

El tiempo era cíclico para los mayas.  Para nosotros, el tiempo es algo que pasa. Para los antiguos mayas, el tiempo era algo que se repetía. Sus calendarios constantemente se repiten y sus pasados siempre retornaban en ciclos sin fin y patrones repetitivos para que ellos pudieran leer su futuro a través de sus pasados.

Como astrónomos a simple vista, ellos tenían un observatorio en cada sitio. Ellos guardaron registros de eclipses y calendarios para la sincronización de los ciclos de Mercurio, Venus, Marte y Júpiter.  Año tras año, década tras década– ellos configuraron las minucias de los eventos cosmológicos, y archivaron miles de ellos en códices. Pero un fanático español los quempo todos excepto tres –los códices Madrid, París y Dresden– y cuando se descubrieron, estos ayudaron a los arqueólogos a descifrar el código.

Los mayas creían en el sacrificio y el derramamiento de sangre y la realeza se perforaba las orejas, lenguas y genitales, permitiendo que la sangre se recolectara en un recipiente. Ellos quemaban el papel y por momentos crearon una “visión de serpiente” para comunicar conocimiento sagrado de sus ancestros y sus dioses.

En su cumbre en el año 800 DC, ellos apoyaban a millones de personas. Se ha registrado que tuvieron hasta 50 estados independientes y  abarcaban más de 100,000 millas cuadradas de bosques y planicies.  Alrededor del 830 DC comenzaron a abandonar sus mayores centros ceremoniales.  Y los últimos jeroglíficos inscritos en las pirámides de sus sitios descubiertos hasta la fecha fueron en 910 DC.

Conocido ahora como el colapso de los antiguos mayas, la razón exacta permanece desconocida, pero la especulación abunda, pasando de revueltas de campesinos, epidemias, invasores extranjeros, sequía, reducción de recursos y sobrepoblación.

El clásico maya ya había terminado hacía mucho cuando llegaron los españoles en 1527 y no eran una fuerza para ser contada. Desaparecieron casi tan pronto como fueron “descubiertos.”

Así que, ¿por qué la civilización maya permaneció en el misterio por tanto tiempo? Primero, la Guerra de Castas de Yucatán obstaculizó la mayoría de las exploraciones hasta los años 30.  Segundo, los españoles quemaron miles de papeles y códices deteniendo que se descifrara el código, dejando una pequeña porción  de lo que alguna vez fuera un tesoro lleno de artefactos.  Tercero, las peleas entre académicos fue rampante. Ningún consenso pudo ser hecho sobre lo que los mayas quisieron decir con sus jeroglíficos hasta 1970 cuando académicos y estudiantes se reunieron en las famosas pláticas de la Mesa Redonda en Palenque, Chiapas.

A partir de ahí, las cosas se han movido rápidamente hacia descifrar no sólo los glifos, sino la forma de pensar de los mayas. Por décadas, los académicos  pensaron que fueron una civilización espiritual que reinó por mil años en condiciones pacíficas, sin guerras ni sacrificios. Pero una vez que el código se descifró, los arqueólogos se dieron cuenta de que la civilización maya fue hecha de muchas tribus guerreras que comúnmente usaban el sacrificio y rituales.

Hoy, el 90 por ciento de los jeroglíficos han sido leídos por iconógrafos, pero muchos de los sitios piramidales están lejos de ser excavados por completo. Esta antigua civilización, salvo una mención en las noticias, todavía es causa de misterio. Quién sabe lo que yace en la espera a esos que atraviesan las junglas de Centroamérica en busca de lo maya.

Por Jeanine Kitchel

(Jeanine Kitchel escribe sobre México,los mayas y Yucatán.  Ella es la autora de dos libros de no ficción: Maya 2012 Revealed, Demystifying the Prophecy, y Where the Sky is Born: Living in the Land of the Maya.  Ambos están disponibles en papel y formato digital en Amazon.com, iTunes y Nook.  Visita su sitio web en www.jeaninekitchel.com, o contáctala a  través de su e-mail [email protected]).

 

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