“El Tucho”, “La Original”, “Los Primos”, “La Guadalupana”… esos son sólo algunos nombres que encuentras rotulados en las paredes de tiendas, ferreterías, negocios de comida e barcos, cuando recorres las calles y muelles de Yucatán. Cada uno identifica un negocio, una esquina y, a veces, toda una tradición.

Nombrar algo es darle una identidad y personalidad a un negocio o a una marca. El nombre resulta tan importante como el producto o servicio mismo y genera una etiqueta, un sello, una primera impresión que se queda marcada para siempre. En Yucatán, además de las direcciones, se suelen dar referencias de lugares y muchas veces los nombres suelen ser tan peculiares que seguramente te preguntarás su origen y explicación, así que sigue leyendo para enterarte de todo lo que siempre quisiste saber.

En Yucatán existen maneras muy peculiares de nombrar a los negocios y juntos vamos a conocer algunas de las más interesantes. Primero tienes que saber que puedes encontrarte con nombres en español y maya (principalmente en el Centro Histórico de Mérida y en los pueblos); en inglés (sobre todo los nuevos negocios), siempre en combinaciones que llaman tu atención y se quedan en tu memoria.

Las migraciones de comunidades de coreanos, chinos, franceses, italianos y otros han generado también una diversidad de nombres de negocios, lo que confirma a Mérida y Yucatán como un epicentro multicultural sumamente atractivo para conocer y visitar.

Por devoción religiosa

Ya sea como agradecimiento, promesa o por la vocación religiosa, principalmente católica, que se vive en el estado, es muy común encontrarte con nombres de santos y santas en los negocios y tiendas. A veces funcionan a manera de protección, sobre todo si hablamos de barcos y lanchas, como Don José, un pescador que ha nombrado a su rústica lancha como “La Guadalupana” y se encomienda a la Virgen de Guadalupe cada vez que sale a pescar.

Con nombres propios y/o apellidos

La forma más común es usar el nombre del dueño del negocio, de los hijos, o el apellido si es un negocio familiar. Desde pequeñas empresas a grandes cadenas en Yucatán y México mantienen esta forma tradicional. “Los 4 Hermanos” (tamales), “Los Hermanos Suárez”, “Don Pepe”, “Chedraui”…y así podrías hacer una lista muy larga de todo tipo de negocios.

Con apodos

Aquí se pone más interesante, ya que los apodos, en español o con mayismos, generalmente son alusivos a alguna característica del dueño original o alguna similitud o relación con algún animal. “Puruxitos” (gorditos), “El Pich” (pájaro), “Boxito” (muchacho), “El Rey de los Pastelitos”, entre muchos otros. Sin duda, el humor y la alegría de los yucatecos se refleja en estos casos y ha logrado crear una identidad única.

Por contraste

A veces negocios con el mismo giro o servicio se instalan muy cerca y eso también influye en sus nombres. El bar “La Gatita Blanca” (Av. Itzáes) algún tiempo tuvo enfrente un bar llamado “El Gatito Negro”.  También en los pueblos sueles encontrar este tipo de nombres, “La Tía de Kaua ” vs. “La Verdadera Tía de Kaua”.

Mención aparte merecen los nombres de las esquinas del Centro Histórico, cada una con una historia y anécdota única. No dejes de tomar fotos de los nombres que más te llamen la atención y compártelas para mostrar el Yucatán de hoy.

 

Editorial por Violeta H. Cantarell
Fotografías por Juan Manuel Mier y Terán y Jonathan Alcocer para uso en Yucatán Today

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