Seres que se transforman en la noche, mitad humanos mitad animales, amos de la oscuridad que despiertan temor… no, no es parte de ninguna novela gráfica moderna, sino más bien de una de las leyendas mayas más aterradoras: la del Huay Chivo. Sigue leyendo para conocerla.

“Caminante, cuídate al andar después de la medianoche por los lugares donde el Huay Chivo ronda, pues este ser de oscuridad puede dejar caer en ti toda su maldad”, dice la leyenda sobre este ser mitad humano mitad chivo que ronda por los caminos de Yucatán y aterroriza a quien se encuentre a su paso.

Cuentan que en las noches más oscuras, en los caminos donde reina el silencio, te puedes encontrar con el Huay Chivo, un ser aterrador que tiene poderes sobrenaturales y suele salir para realizar hechizos y encantamientos.

En las comunidades de los municipios de Yucatán es común escuchar anécdotas sobre encuentros con este ser. Despierta gran temor también porque se cree se alimenta de gallinas y ganado. La recomendación es que si se te cruza en el camino un animal con apariencia de perro negro pero mucho más grande y terrorífico, desvíes de inmediato la mirada para que solo sientas una oleada de frío y un olor fétido. Pero si te atreves a sostenerle la mirada a sus ojos rojos encendidos y centellantes, sufrirás como consecuencia fiebres y muchos malestares. Aterrador, ¿verdad?

Antes de que te asustes más, déjanos platicarte el origen de esta leyenda. Se cuenta que en un pueblo existía un niño que conocía todas las plantas y sus propiedades, pudiendo con esto curar a las personas. Al crecer se convirtió en un “Huay” o “Way” (brujo en maya) y se enamoró de una joven que ayudaba a su familia cuidando a los chivos. El brujo desesperado y loco de amor realizó un pacto con Kisín (el diablo) ofreciendo su alma a cambio de poder convertirse en chivo para atraer a la joven y estar cerca de ella. Sin embargo, el conjuro no funcionó y lo transformó en un ser aterrador que puede convertirse en una bestia con forma de chivo a voluntad durante la noche para ser más ágil y poder realizar mejor sus hechizos malignos. De ahí surge la leyenda maya del Huay Chivo.

Así que si un día te agarra la noche en la selva, toma tus precauciones para no encontrarte con el Huay Chivo… a menos que quieras tener una aventura sobrenatural… y por supuesto la quieras compartir con nosotros.

Por: Violeta H. Cantarell

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