Fray Diego de LandaFray Diego de Landa nació en España en 1524, y vino a Yucatán como fraile franciscano en 1549. Su tarea fue convertir los Mayas a Catolicismo después de la conquista española. Empezó su labor en la misión de San Antonio en Izamal, donde su retrato todavía puede ser visto hoy.

Diego de Landa fue incansable en sus esfuerzos para caminar por toda la península de Yucatán y difundir la religión católica. Fue a dónde los otros no irían, y lo hizo su misión aprender lo más posible sobre la cultura Maya; probablemente con el motivo que sería más fácil destruirla más tarde. Fue bienvenido y estimado al principio, y la gente Maya le enseñó algunos de sus escritos sagrados. Pero a Diego de Landa el hecho de  que existían estos escritos fue evidencia de creencias diabólicas. Fue implacable en la persecución de su meta: convertirse lo más almas posible y eliminar prácticas paganas, y así permitir la Segunda Llegada de Cristo llegar más pronto.

Muchos Mayas no abrazaron la nueva religión, y en muchos casos continuaron adorar sus propios dioses e ídolos.  Diego de Landa eligió una ruta de agresión y abuso físico, lo que fue considerado excesivo por otros miembros de la iglesia católica. En 1562 ordenó una inquisición en Maní, quemando un mínimo de 40 códices Mayas. Docenas de gente noble y común fueron encarcelados, interrogados, y torturados. La violencia fue tanta que muchos Mayas escaparon a los bosques para evitar el abuso extremo.

Diego de Landa dijo: “Hallámosles gran número de libros de estas sus letras, y porque no tenían cosa en que no hubiese superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo cual sentían a maravilla y les daba pena”.

Fray Diego de Landa es famosamente conocido por su libro “Relación de las Cosas de Yucatán”, escrito en 1566. Se especula que eventualmente se arrepintió de su crueldad y destrucción de la gente Maya y sus códices, y decidió escribir su historia él mismo. El libro es considerado ser un resumen completo y preciso de los Mayas y su cultura, religión, y estilo de vida. Su conocimiento íntimo de la gente y pueblos le permitió describir su organización social y vida cotidiana en una manera que nadie más podría hacer. Escribió sobre su historia, arquitectura, idioma, sistema de escribir, y, irónicamente, sobre el tratamiento cruel por los conquistadores españoles; incluso escribió, con algún intento a justificación, sobre los métodos de los frailes españoles en la conversión de los Mayas a catolicismo.

Más irónicamente, algunos eruditos piensan que es en parte por los intentos de Fray Diego de Landa a destruir la cultura maya que tenía el efecto opuesto, y ha sobrevivido hasta el día de hoy.

Fray Diego de Landa se murió en Mérida en 1579.

 

Esta entrada también está disponible en: EN