ChayaDe origen nativo del sureste de México y Centroamérica, la chaya es una planta silvestre que crece con gran facilidad en el patio de las casas. Desde tiempos prehispánicos, los mayas le dieron al ‘chay´ (como lo conocían) usos gastronómicos, medicinales y curativos.

La chaya crece en un arbusto pequeño de gran follaje que brilla con la luz del sol. Hay variedades con hojas de 3 a 5 picos, ésta última es más común en Yucatán.

Como la chaya se consideraba un árbol sagrado, existe la creencia de “pedir permiso” para cortar las hojas sin que te pique la mano.  Decirle “Buen día señora chaya, ¿me permite quitarle unas hojas?” es suficiente en caso de que veas alguna planta. La realidad es que los tallos y hojas tiernas tienen espinas que provocan urticaria, se recomienda cortar con guantes.

La chaya pertenece a la familia de las espinacas y brinda enormes nutrimentos;  tiene un alto contenido en proteínas, sales minerales y enzimas. En cuanto a sus propiedades medicinales, es recomendable su consumo para regular la presión arterial, mejorar la circulación sanguínea, ayudar a la digestión y desinflamar las venas y hemorroides. También se ha descubierto que reduce el nivel del colesterol y del ácido úrico, ayuda a reducir el peso y aumenta la retención de calcio en el organismo.

Lo mejor de la chaya es su sabor y se puede disfrutar en una gran variedad de platillos, ya sean sopas, tamales, mezclada con alguna carne o con huevo, sola como guarnición, como elemento decorativo o como bebida sola o combinada con piña, limón o mango. Es posible crear nuevos platillos como un “chayarroz”, quesadillas, entre otras… si tienes una imaginación culinaria puedes utilizarla para crear muchos guisos más.

La dosis recomendada de consumo es de 2 a 6 hojas por día. Es muy importante que esté cocida o suavizada con agua, ya que cruda puede ser tóxica, solo se recomienda consumirla cruda con frutos ácidos como guayaba, limón, lima, entre otros. Tampoco se recomienda hervirla en recipientes de aluminio, de preferencia en barro, peltre o vidrio.

Una de las recetas tradicionales es el Brazo de Reina o “Dzotobichay”, ideal para dietas vegetarianas. Necesitas ½ kilo de hojas de chaya, masa, manteca, sal, hojas de plátano, pepita de calabaza molida y huevos duros pelados y picados. Para la salsa se requiere jitomate, cebolla, aceite y sal. La chaya se suaviza, pica y mezcla con la masa, la manteca y la sal. Se forma un tamal y se rellena con el huevo picado. Se cubre con las hojas de plátano y se cuecen durante una hora y media. Los  jitomates cocidos se acitronan junto con la cebolla, el aceite y la sal. Se sirve cortado en rodajas, con la salsa y la pepita encima. ¡Provecho!

La chaya funciona como un excelente complemento alimenticio. Tiene propiedades diuréticas si tomas una infusión en ayunas, funciona también como fuente de proteína, incluso como sustituto de la carne. Por su alto contenido en vitamina C también previene catarros.  Es una verdura muy completa y además ¡sabrosa!

Por Violeta H.Cantarell