Turismo Sustentable… ¿Sostenible?

Seguramente has escuchado el término turismo ecológico, el cual se utiliza para cualquier sitio que tiene un árbol por ahí convirtiéndolo en ecológico y sostenible. Las palabras suenan mejor en inglés, pero la idea ha permeado el lenguaje promocional en español también, al grado que corre el riesgo de perder su impacto y carecer de sentido.

Sostenible aparentemente implica algo que podría, en teoría y con el manejo adecuado, seguir indefinidamente sin descomponerse o auto-destruirse. La idea se promueve a nivel estatal y hasta nacional, por las autoridades involucradas en el turismo, para atraer a un cliente más sensible y exigente

Cenotes y Arqueologia

Para que funcione, los promotores de un destino, un proyecto o un atractivo natural, tendrían que estar conscientes de la fragilidad de lo que están promoviendo. Esto significa reconocer los límites – físicos y de exposición – de dicho atractivo. No se puede, por ejemplo, embutir a cientos de turistas en un cenote cobrando sólo $20 pesos por persona, sin perturbar el medio ambiente del lugar o hacer que la experiencia pierda su valor.

Flamencos

Como visitantes, debemos buscar aquellos lugares donde existe una preocupación real y genuina por conservar el lugar que vamos a visitar y que también haya un esfuerzo que nos asegure la mejor experiencia posible. En el caso del cenote, una opción más atractiva podría ser establecer un límite al número de personas que puedan entrar al mismo tiempo. De esta forma, podría apreciarse el lugar tal y como lo promueven los folletos y páginas web: como sitios místicos y mágicos. A lo mejor ¡hasta logramos entender por qué los mayas los consideraban sagrados!

 

Soy de la opinión de que un viajero exigente estará feliz de pagar un poco más a cambio de una experiencia óptima e inolvidable, en vez de algo más barato y demasiado comercializado.

Imagínate un tour especial de un sitio arqueológico, limitado a una cantidad previamente establecida de personas y solamente disponible a través de una  reservación.  Sería fantástico visitar Chichén Itzá para ver el amanecer y participar en un tour sin prisas de todo el sitio, incluyendo las secciones que ahora están cerradas por falta de personal de vigilancia. El turismo masivo, para aquellos que únicamente desean una visita breve para conocer el sitio, podría entrar después, digamos de 10 am a 4 pm y pasada esa hora podría programarse otro tour, de tarde/noche de nuevo mediante reservación y con una participación limitada. De esta manera, en vez de seguir por el mismo camino de meter más y más personas al sitio, degradando aún más el entorno y el sitio en sí, Chichén Itzá podría volver a ser un atractivo sostenible que muestre la majestuosidad de su arquitectura y acervo cultural.

Chichén Itzá

De igual manera, imagina entrar a un oscuro mundo subterráneo de estalagmitas y estalactitas, con agua cristalina y un silencio que únicamente se ve interrumpido por el sonido de tus pies sobre las rocas y el aleteo de las golondrinas y los murciélagos. El agua sin movimiento es tan clara que la pisas sin darte cuenta. ¡Así se visita un cenote! Menos visitantes y precios más altos beneficiarían al lugar y a los que lo cuidan.

¡Esto es sostenible!

Nosotros podemos, como destino, proporcionar a nuestros visitantes este tipo de experiencias y enfocar nuestra promoción turística más en la calidad, que en el volumen. Un turismo sostenible y duradero le dará a todos los involucrados un beneficio económico y conservará los atractivos de Yucatán para las generaciones venideras.

 

 

 

Editorial por Ralf Hollmann
Autor de Modern Yucatan Dictionary
Fundador de Mayan Xic
Director de Lawson’s Original Yucatán Excursions

 

Fotrografía por Cassie Pearse para uso en Yucatán Today

 

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