Si a los yucatecos nos preguntan por Kukulkán, sabremos responder apegados a la mitología; sin embargo, en estos días, si le preguntamos a cualquier persona fuera de Yucatán, es probable que muchos piensen en el conflictivo gobernante de un reino submarino. Sería comprensible: es lo que multitudes alrededor del mundo han escuchado a través de la película «Black Panther: Wakanda Forever», en la que el antagonista lleva también el nombre del dios maya.  

 

Kukulkán - Chichén ItzáPero, fantasías fílmicas aparte, ¿quién es en realidad Kukulkán? Demos un vistazo para conocerlo mejor. Kukulkán es la principal deidad del panteón maya, el dios de dioses, el pariente yucateco del romano Júpiter y el griego Zeus. De hecho, los tres son considerados dioses del cielo, pero, ojo: no el cielo atmosférico, sino el reino celestial. Conviene aclarar también que Kukulkán es su nombre entre los dioses mayas yucatecos, pues en otras etnias, como la quiché guatemalteca, se llama Gucumatz.

 

Su nombre, escrito en maya como K’uk’ulkaan, se interpreta como «serpiente emplumada». Muchos lo vinculan con el Quetzalcóatl azteca, similar en atributos, pero no igual. Kukulkán es un dios creador que favorece la vida, con poder sobre los elementos, en particular el agua y el viento, y por tanto, muy apreciado por los milperos.  

 

En su historia, Kukulkán no protagoniza grandes relatos ni pleitos familiares, a diferencia de sus contrapartes griega y romana, siempre envueltas en escándalos. Por el contrario, diríase que es un dios pacífico que no se mete en líos. 

 

De acuerdo con Diego de Landa en su «Relación de las cosas de Yucatán», el dios fundó la ciudad de Mayapán, tras lo cual partió al poniente, de regreso a su lugar de origen. Esta idea concuerda con estudios que señalan que su culto habría iniciado entre olmecas y toltecas, en el Altiplano, desde donde llegó a la península con los itzáes.

 

Su regreso al Mayab se profetiza en varios de los libros del Chilam Balam, pero contrario a lo que sucedió con Quetzalcoatl, su vuelta no ocurrió con la llegada de los españoles. A Kukulkán se le sigue esperando.

 

El castillo - Kukulán, Chichén ItzáHoy día su culto ya no está vigente, pero todavía lo evocamos: su nombre designa el efecto de luz y sombra que ocurre en Chichén Itzá en los equinoccios, el famoso descenso de Kukulkán. También identifica (aunque escrito con C, Kukulcán) el estadio de los Leones de Yucatán, flamantes campeones nacionales de béisbol, así como la principal avenida turística en Cancún.

 

Y ahora, también, merced al cine y en una versión algo tergiversada, su popularidad abarca todo el mundo. 

 

 

Por Alberto Chuc
Me gusta viajar a través de libros y en el mundo real, actividades que combino cada vez que puedo.

 

 

 

Fotografías por Carlos Rosado y Guillermo Pruneda para su uso en Yucatán Today.

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