Una vida, un legado; una frase que se posa en mi mente cuando pienso en Ermilo Torre Gamboa (1927-2021), renombrado retratista y referencia de la pintura yucateca. Fueron más de 80 años de trayectoria en sus 97 años de vida; con un pincel en la mano y una paleta dotada de una infinidad de colores en la otra, me imagino.  

 

Ermilo Torre Gamboa nació en 1924, dentro de una familia que tenía un conocido establecimiento de venta y restauración de ilustraciones sacras sobre la Calle 67. “Todo Mérida conocía El Paje”, me recordó Maruja Barbachano. Es ahí donde desde pequeño, rodeado de figuritas para retocar, el pintor tuvo sus primeros acercamientos al arte. Más tarde empezó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Yucatán. 

 

Su camino para profesionalizarse no sería sencillo e incluso necesitó la intervención del empresario Alejandro Gómory Aguilar y el entonces rector del seminario, Monseñor Juan Arjona, para convencer a su padre. Finalmente, se trasladó a la Ciudad de México para continuar su formación en la Academia de San Carlos y sería su padre (convencido por amistades, claro) quien decidiría enviarlo a Europa, tras su regreso de la capital.

 

Durante sus años en Europa, Ermilo Torre Gamboa estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid y convivió con pintores en París y Florencia. Además, realizó copias de obras en el Museo del Prado que ponen en evidencia tanto su formación profesional como su capacidad artística. Realizar una copia representa el estudio y la interpretación de las técnicas, pinceladas y el juego de luces y sombras en la obra original. Toda una hazaña.

 

De regreso en Mérida, el pintor llegó a posicionarse como uno de los mejores retratistas de Yucatán, aunque también realizó series por encargo alrededor de temas de carácter histórico y la cotidianidad. Sin duda, influyó en las artes y trascendió más allá de Yucatán.

 

Entre estas pinturas se hallan seis de las ocho obras encargadas y adquiridas por la familia Barbachano Herrero que se pueden apreciar en el homenaje que se le realiza a Ermilo Torre Gamboa en Montejo 495. “Es un pintor yucateco que mis padres admiraron y apoyaron”, comparte Maruja Barbachano. 

 

Figuran los dos retratos de las cuatro hermanas ubicados en el Gran Salón, el Cuauhtémoc (perteneciente a una serie precolombina), una obra conocida cotidianamente como “La Viejita”, una de las dos musas que estuvieron en la recepción del Hotel Panamericano y una pieza de gran tamaño, “La Tertulia de los Pescadores de Progreso”, que “le gustaba de sobremanera” a Don Fernando Barbachano. 

 

Montejo 495 Casa Museo
Martes a domingo 9 am a 5 pm
Entrada general: $250 pesos.
Con identificación del México: $150 pesos.
INAPAM, estudiantes y niños mayores de 12 años: $100 pesos.
Niños de 3 a 12 años: $50 pesos.
Entrada gratuita para menores de 3 años.

 

Paseo de Montejo #495, Centro, Mérida, Yucatán
Tel. (999) 924 0037 y (999) 995 6761
[email protected]
www.montejo495.com
FB: Montejo 495

 

 

Editorial por Olivia Camarena
Comunicóloga yucateca. Tu Assistant Editor favorita. Escritora, blogger y bookstagrammer en su tiempo libre; experimenta con TikTok.

 

 

Fotografías por Olivia Camarena y MACAY para su uso en Yucatán Today.

Esta entrada también está disponible en: EN