Aunque una de las primeras cosas que vi fue la rampa que serpenteaba para subir la colina para la entrada de la zona arqueológica de Uxmal, su significado no fue inmediatamente evidente para mí. Cuando vi la segunda rampa, la cual iba hacia el Cuadrángulo de las Monjas, un foco comenzó a prenderse dentro de mí. Al ver la larga rampa de madera que llevaba a la base de la gran pirámide, estaba realmente fascinado.

El Gobierno Mexicano ha trabajado muy duro para hacer que las ruinas mayas puedan ser accesibles para todos, sin perjudicar la belleza de las zonas o el significado arqueológico.

Rampas para sillas de ruedas y otro tipo de acondicionamientos han sido colocados en muchas de las distintas zonas. Claramente, las zonas arqueológicas por lo que son no pueden ser totalmente accesibles para las sillas de ruedas, pero es impresionante lo mucho que sí lo son.

Chichen Itzá

El terreno es bastante plano en Chichen Itzá y los terrenos son realmente abiertos, por lo que el moverse por ahí es sencillo. Si no hay llovido recientemente, la gran mayoría de la zona cuenta con planicie de tierra dura con césped muy bien cuidado. Las ruinas están a 90 minutos de Mérida y te tomará por lo menos dos horas para ver todo. Es recomendable que los visitantes planeen estar por lo menos medio día.

Uxmal

A tan solo 30 minutos de Mérida, Uxmal es muy conveniente para visitar. La zona recibe muy pocos autobuses turísticos en comparación con Chichen Itzá, por lo que algunas veces se siente como si tuvieras el lugar solamente para ti. Con más de 60 hectáreas, Uxmal es realmente largo y con muchas estructuras interesantes por explorar. Los visitantes deben de disponer por lo menos con 2 horas para hacer el recorrido. Gracias a muchas rampas bien colocados y puertas especiales en las entradas, casi todo en Uxmal es accesible para personas en sillas de ruedas.

En un mundo donde la movilidad se impone como un limitante para varios, ver este tipo de cosas se volvió una agradable sorpresa. Verlas construidas construidas en estos tesoros culturales de más de 1500 años fue realmente asombroso.

Por Jeff Kontur