Retiro Maya en la jungla de Chichén Itzá, Yucatán

Rituales Mayas antiguos, agua de cenote, envoltura de cuerpo con cacao derretido (chocolate), miel orgánica de Yucatán, frutas tropicales, flores y grandes hojas de árbol, fina cerámica Maya, fibra de henequén, esponjas marinas, masaje de relajación y revitalización y piedras calientes son la llave para limpiar el cuerpo de las toxinas, estrés y ansiedad.

En Yaxkin Spa ubicado en el Hotel Hacienda Chichén podrá experimentar lo que es verdaderamente consentirse, tanto corporalmente como espiritualmente ya que utilizan  el conocimiento de prácticas Mayas antiguas y revitalizan su ser interior en un espectacular escenario: la jungla yucateca de Chichén Itzá. Utilizados en combinación, estos elementos invocan una fuente única de energía espiritual y física por la cual son famosos los ritos de sanación.



 El término Spa ha sido interpretado a lo largo de muchos años como una actividad para gente adinerada. Eso ya está en el pasado. Hoy en día los spas son accesibles para todos. 
Regálese un par de horas y piense en usted, su cuerpo y su espíritu, le estarán agradecidos.

Arrivé al Hotel Hacienda Chichén con la intención de incluir un tratamiento spa durante mi estancia. Me gustan muchos los masajes y la sensación de relajación con la que termino después de una sesión – se relajan mis hombros y espalda después de tantas horas frente a al computadora, siento paz.

El día de mi cita caminé a través de jardines tropicales hasta llegar al lugar donde recibiría mi tratamiento. Desde que entré al bungaló, la calma, la paz y la belleza de todos los colores cálidos me hicieron sonreír. Pensé que recibiría un masaje, pero mi experiencia resultó ser mucho más que eso, mucho más.

Beatriz, una señora que emana paz y tranquilidad me recibió y me enseñó la área del spa, después me ofreció un pareo de la amplia variedad de colores que tiene. Ella escogió un pareo color anaranjado para mí. Entré al gran baño de loza Yucateca adornado con plantas tropicales, flores y vasijas con agua de cenote, cristales y piedras donde procedí a cambiar mi ropa de uso diario por el pareo. También me quité mis aretes, pulseras, collares y anillos, aun pensaba que recibiría un masaje normal, ¡qué equivocada estaba!

El ritual Maya Kukulkan comenzó cuando Beatriz me invitó a pararme frente a una vasija de barro de gran tamaño con agua de cenote, piedras de colores y cuarzos rosados y me dijo que estábamos a punto de embarcar en un ritual Maya de sanación y reparación. Invitó a los dioses a hacerse presentes y traer paz y sanación, a guiarnos en la aventura que estaba a punto de comenzar. Fue en este punto que decidí cambiar mi mentalidad y ajustarme a este “nuevo programa”. No recibiría un masaje convencional, sino sería parte de un ritual Maya.

El ritual continuó cuando me acosté boca abajo en la mesa de masaje de Beatriz y su asistente comenzó a aplicar aceites a mis pies y piernas. Trabajaron mi cuerpo por partes, cubriendo cada parte después de aplicar los aceites y masajearlas.

Estaba cubierta con aceite y enormes hojas verdes. Después aplicó piedras calientes que ubicaron estratégicamente en mi espalda, hombros y piernas. En este punto yo ya estaba realmente tan relajada que no sé si caí en relajación profunda o simplemente me dormí. Entre cada masaje de relajación el canto de los pájaros afuera y el olor del incienso adentro me hicieron sentir extasiada.

Lentamente comenzaron a quitar las hojas y enjuagarme, aun manteniendo el calor de las piedras. Me pidieron que cuando estuviera lista me colocara boca arriba. Comencé moviendo lentamente mis dedos, piernas, brazos, espalda y cuello hasta que logré colocarme boca arriba. Ya había transcurrido más de una hora pero yono estaba tomando tiempo. Fue entonces que comencé a oler chocolate.

Una vez estando boca arriba comenzaron nuevamente con mis pies, una persona limpiaba mis pies y piernas mientras la otra las pintaba con cacao derretido, estaba realmente en el cielo con el aroma del chocolate y la suavidad del lavado y aplicación del cacao con una brocha. El toque final fue una vez mas las grandes hojas verdes. Realizaron este proceso una y otra vez hasta que la totalidad de mi cuerpo estuvo cubierta. Después aplicaron chocolate en mi cara y cubrieron mis ojos con bolsas de té de manzanilla y piedras (no calientes) en mi frente, pómulos, cuello y pecho.

El masaje de cabeza estuvo realmente fuera de este mundo. Utilizando patchuli y aceite de almendras, la combinación de aromas y sensaciones me devolvieron al profundo estado de relajación. Arropada en cacao, hojas, toallas y piedras, parecía realmente una momia acostada en la mesa, pero una momia feliz, relajada y satisfecha. Después comenzó nuevamente el proceso de lavado. Al terminar me ofrecieron un té para mayor limpieza interior y relajación. No sólo estaba relajada y habían desaparecido los nudos de mi espalda, sino que aprendí que mi sistema linfático fue limpiado y drenado.

Dos horas y media habían transcurrido y me sentía una nueva persona, lista para enfrentar de nuevo al mundo con una sonrisa en mi cara y paz en mi mente y cuerpo – y por cierto, mi piel se sintió como de recién nacida.

Yaxkin Spa ofrece un menú de rituales y ceremonias en ambientes únicos, desde cuartos privados con artísticos toques Mayas hasta santuario de parejas en un jardín tropical privado con alberca con agua de cenote y masaje al aire libre.

Ven a Yaxkin Spa y viva una experiencia Maya que toca su alma, conozca las ceremonias y rituales, todos basados en la cultura Maya antigua diseñada para reducir el estrés y restaurar el equilibrio.

Visite www.yaxkinspa.com para conocer el menú completo con sus opciones.

Lectura recomendada:
Fin de Semana en Hacienda Chichen
Fiesta Tradicional Anual en Chichén Itzá el 15 de mayo

Mapas:
Peninsula de Yucatán

 

En Yaxkin Spa ubicado en el Hotel Hacienda Chichen podrá experimentar lo que es verdaderamente consentirse, tanto corporalmente como espiritualmente ya que utilizan el conocimiento de prácticas Mayas antiguas y revitalizan su ser interior en un espectacular escenario: la jungla yucateca de Chichén Itzá.