animal-plasticoEn la película de 1967 “El Graduado”, Ben, recientemente egresado de la universidad, no estaba muy seguro sobre su futuro. El Sr. McGuire ofrece este consejo a Ben: “Solo quiero decirte una palabra – solo una palabra… Plásticos.”

Irónicamente, han repetido estas palabras los aficionados y también los críticos del plástico, los aficionados promoviendo la idea que la ciencia de polímero fue responsable por el tremendo incremento de la prosperidad en el mundo, y los críticos diciendo que las palabras indican todo lo que falta y es falso de la sociedad.

Seguramente, mientras estoy aquí sentado en mi silla de plástico tecleando este artículo en un teclado de plástico, que será digitizado por la tarjeta madre plástica de mi computadora, y enviado a través de alambres cubiertos en plástico a un satélite plástico, estoy de acuerdo en que el Sr. McGuire dio un consejo sabio a Ben con la palabra sola, ¡plásticos! De hecho, los plásticos nos han dado la prosperidad y el ocio que nos permite quejarse de…¡plásticos!

Pero al recordar que mi hijo contrajo dengue por medio de un mosquito que probablemente nació en los escombros polímeros en el terreno abandonado al lado de nuestra casa en Mérida, mi agradecimiento para el plástico disminuye. Recuerdo un viaje de observación de aves por la costa yucateca, donde mi sentido estético fue insultado por la infestación de bolsas de plástico pegadas a las raíces y ramas enredadas de los manglares y que eran recogidas por las garzas, mi entusiasmo por los plásticos se desplomó a disgusto gutural.

Existe una diversidad de opiniones sobre cómo el problema de las bolsas de plástico debe ser atacado. Algunos piensan que la solución viene de reglamentos e impuestos del gobierno. Gobiernos de varios tamaños y orientaciones políticas, de China a Francia, de Singapur a San Francisco, han aplicado todo, desde impuestos hasta prohibiciones completas a las bolsas de plástico. Por ejemplo, Irlanda impuso un impuesto fuerte a las bolsas de plástico que, sus discípulos afirman, redujo el uso de bolsas de plástico un 95%. Recientemente, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal votó a favor de prohibir bolsas de plástico no biodegradables en todas las tiendas.

Hay críticos de los reglamentos e impuestos del gobierno, diciendo que estos no ofrecen una solución al problema del medio ambiente. Dicen que los impuestos y las prohibiciones no son justas para la gente pobre, y que no son efectivos. Muchos yucatecos reciclan sus bolsas de plástico. Las usan para llevar la comida de sus hijos a la escuela, para la basura en la casa, y muchos otros usos. Afirman que los sustitutos a las bolsas de plástico podrían causar diferentes o más daños al medio ambiente. Las bolsas de papel destruyen árboles, y las bolsas de tela necesitan agua y detergente para su limpieza. Para bajar los costos de operación muchas tiendas están promoviendo una reducción en el uso de bolsas de plástico. Wal-Mart ha anunciado una meta para reducir el uso de las bolsas de plástico por un tercio en las tiendas de Mérida desde el año 2013.

Aunque no tengamos la solución respecto a los desechos plásticos, es tiempo de que los yucatecos examinemos nuestra responsabilidad para con el medio ambiente, y posiblemente esto empiece con solo una palabra: plásticos.

Texto por: Bill Drennon, Mérida Verde

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