Chaac Uxmal Inframundo Mayas

En El Arquitecto: Historia de una Profesión, de Spiro Kostof, se define a los arquitectos como aquellos individuos que conciben edificios, y diseñan proporcionando imágenes concretas para que pueda erigirse una nueva estructura.

Ahora bien, con el objetivo referirnos -específicamente- a los arquitectos prehispánicos, decidimos consultar los criterios de Ana Leslie del Carmen Escalante Canto, maestra en arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán, quien dedicó su tesis de Maestría al diseño en la arquitectura prehispánica Maya, haciendo énfasis en sus basamentos geométricos y astronómicos: partes fundamentales del mencionado proceso arquitectónico.

En dicha investigación, la autora precisa que en todas las culturas ha existido el arquitecto o constructor, muchos no fueron especialistas; pero sí conocían sus necesidades inmediatas, y pudieron adecuar materiales y espacios para garantizar satisfacerlas, llegando -en ocasiones- a una especialización que les permitió construir magníficos edificios.

Esa actividad -señala Escalante Canto- experimentó un proceso evolutivo hasta llegar a la realización de obras monumentales, como las pirámides de Uxmal y Chichén Itzá, en Yucatán, México; las de Giza, en Egipto; el Partenón, de Grecia; las pirámides de Teotihuacan, en México; la ciudadela de Machu Picchu, en Perú, entre otras.

En esta tesis, se concluye que la planificación urbana prehispánica entre los Mayas, se practicó por arquitectos, como los conceptualizamos actualmente, quienes aplicaron la geometría, las matemáticas y unidades de medida.

El hecho de que los Mayas emplearan la proporción Áurea -universalmente utilizada-, evidencia  profundos conocimientos de geometría. Por otro lado, sus nociones astronómicas necesariamente implicaron el dominio de la geometría, para calcular altura, distancias de observación y posición de ventanas, nichos, puertas, alineamientos, sombras, luces, estelas, observatorios subterráneos.

Asímismo, se argumenta que el uso del cero nos informa de la profundidad de sus rudimentos matemáticos. Además, resulta indudable que la simetría y repetición de elementos constructivos en los edificios, requirieron de una unidad de medida que les posibilitara calcular volúmenes, secuencias, ritmos, alturas, distancia de las visuales y la perspectiva.

A continuación, Ana Leslie Escalante destaca la conciencia ecológica de los Mayas, que vemos reflejada en sus obras arquitectónicas y, especialmente, en el manejo de los espacios abiertos, los cuales armonizan con la naturaleza de su entorno.

Cerrando el tema, ella precisa que en ese entonces el conocimiento superior estaba monopolizado por una élite, dentro de la cual se encontraba la clase político-religiosa gobernante, y en primera instancia, los sacerdotes.

A ese grupo debió pertenecer el arquitecto o diseñador, quien para realizar grandes proyectos, probablemente, dedicaba a esa tarea la mayor parte de su tiempo, sin desatender sus otras responsabilidades.

Por: Yurina Fernández Noa
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