Al visitar Yucatán, amplia tu experiencia al considerar la profunda y sinuosa historia de la región. Por casi tres milenios, la humanidad ha estado escribiendo su historia en la Península, una historia que cuenta con innumerables altas y bajas, idas y venidas. Entender un poco sobre esta intensa historia ayudará a añadir contexto a tu viaje, logrando que sientas un profundo respeto por la tierra de los mayas. Para simplificar este viaje, he sintetizado la historia en tres holgadas secciones; la mágica y antigua sociedad maya; la larga y brutal Colonia; y finalmente la cultura mestiza postrevolucionaria.

Los mayas antiguos

 La sociedad maya se remonta a alrededor de 2,500 años antes de la Conquista y abarca la mayor parte de nuestra línea de tiempo. Durante este período, la península albergó la mayor densidad poblacional que ha tenido, es decir, habitaba más gente en la península antes que ahora. La cantidad de ciudades antiguas esparcidas a través de la península es absolutamente impresionante, con la mayor parte de las estructuras ocultas entre la gruesa vegetación del monte hasta la actualidad. Es acertado sugerir que probablemente estés parado sobre vestigios arqueológicos en este momento, donde quiera que estés. Si te encuentras en la colonial ciudad de Mérida, estás en la antigua ciudad de T’oh.

Al final del periodo preclásico maya, la sociedad había desarrollado un complejo sistema de escritura jeroglífica, que coincidía con el lenguaje hablado. Hoy, se hablan alrededor de 20 lenguas indígenas a través del sur de México, Honduras y Guatemala, todas con origen en antiguas lenguas mayas.

Sólo ha sido hasta décadas recientes que los epigrafistas han sido capaces de descifrar el lenguaje artístico, usado primordialmente para recopilación histórica. Durante la colonización, muchos de los libros fueron destruidos, siendo fundamental para los arqueólogos descifrar el código usando textos pintados en vasijas y edificios, así como lo labrado en la arquitectura de piedra. En Yucatán, visita al sitio arqueológico de Uxmal, que cuenta con una gran e increíble cantidad de escritura. Permítete perderte en los grabados del Cuadrángulo de las Monjas, que cuenta la larga historia de la realeza del lugar.

La colonización de los mayas por los españoles

La antigua sociedad maya fue lentamente extinguida por largos y sombríos años de cambio, en los cuales España implementó un riguroso programa de catolización durante 300 años. Piedras provenientes de la pirámide de T’oh  fueron simbólicamente usadas para construir la Catedral de Mérida.

Camina por las ciudades coloniales de Mérida y Valladolid, que fueron fundadas en los primeros años de la colonización. En el Palacio de Gobierno en el centro de Mérida, estudia los enormes murales pintados por el artista yucateco Fernando Castro Pacheco, que le dan vida a las historias de la violenta colonización que sufrió el pueblo maya.
Hemos sido orillados a pensar que la colonización fue un acto de un solo golpe. Sin embargo, fue resistida con gran fuerza. Chichén Itzá fue una gran fortaleza, resistiéndose a reconocer el mando español por décadas. Eventualmente,  la civilización Itzá fue forzada a abandonar su capital y mayas de todas partes de Mesoamérica huyeron a lo que es hoy el norte de Guatemala, donde reinaba el gran rey Kanek. Casi 200 años después de la colonización, en el año de 1697, el estado maya colapsó.

La colonia española fue organizada en castas, siendo la gente de origen español laclase alta y las personas indígenas la clase baja. En 1810, México logró su independencia de España. Sin embargo, las divisiones de clases entre mayas y los descendientes de españoles seguían arraigadas profundamente. En Yucatán, la población de mayas oprimidos eventualmente se levantaron contra los colonizadores, iniciando la Guerra de Castas en 1847. Por décadas se llevaron a cabo redadas hasta que el gobierno mexicano controló a los mayas en 1901. Muchos historiadores consideran esta guerra una de las más grandes semillas que llevaron a la Revolución Mexicana, que empezó en 1910 y terminó con la victoria de los revolucionarios en 1920.

En Yucatán, los descendientes de españoles lograron a acumular grandes riquezas gracias a los plantíos de henequén, el “oro verde”. Los plantíos eran trabajados por los mayas, quienes eran mal e injustamente pagados por su labor entre mediados del siglo XIX hasta los años 30 del siglo XX, después de la caída de la industria henequenera en 1916. A pesar de que la fibra seguía teniendo gran demanda, la Revolución Mexicana logró que se cambiaran las leyes del trabajo, haciendo que la industria henequenera cayera en ruinas, las haciendas abandonadas, haciendo sentir el impacto de la Revolución. Visita la Hacienda Sotuta de Peón y aprende como funcionaban los plantíos de henequén en su época de esplendor.

Cultura mestiza moderna y postrevolucionaria

En el último siglo, los mayas y los españoles se han ido mezclando, creando una cultura mixta o “mestiza”. Sin embargo, muchos pueblos a lo largo de Yucatán se identifican como mayas puros. En el pueblo de Yaxhachén (aproximadamente a dos y media horas de Mérida), todos sus habitantes (más de 1800) hablan maya yucateco. Los niños aprenden español en las escuelas, pero en el hogar la vida suena en maya.

Las mujeres del pueblo pasan las tardes haciendo artesanías, bordando flores en los vestidos tradicionales llamados “hipiles” y tejiendo canastas o hamacas. Las recetas de la familia están basadas en ingredientes que los hombres cosechan a mano en la milpa o en los campos agrícolas; destacan el maíz, calabaza, frijol, cítricos y coco. Después de plantar, la comunidad se une, llamando en conjunto al dios de la lluvia “Chaac”, en una ceremonia tradicional precedida por el X’Men ( sacerdote). El maíz representa el centro de la vida, como ha sido desde inicios de la sociedad maya.

Visita el pueblo de Yaxuná, un lugar increíble donde las tradiciones mayas son preservadas amorosamente. En el museo comunitario y los jardines botánicos encontrarás jóvenes del pueblo practicando danzas tradicionales. También puedes tomar clases de maya y aprender como los antiguos mayas conectan con los actuales y como protegen la tierra sagrada con empeño.

Editorial por Amanda Strickland
Fotografías por Yucatán Today, Loboluna Producciones,  Hacienda Sotuta de Peón, and Gobierno del Estado por Yucatán Today

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