Somos muy afortunados al tener algunos de los más magníficos y lujosos hospedajes en el mundo: las haciendas de Yucatán. Para un escape de fin de semana romántico, permita que la Hacienda Santa Rosa le consienta con su suave y elegante ambiente, servicio y personal amable… mientras se siente transportado 100 años al pasado a través del tiempo.

Ubicado 13 km. de la carretera a Campeche, a sólo 45 minutos de Mérida, Santa Rosa es una de las cinco haciendas del “Luxury Collection”, manejado por Starwood Hotels & Resorts. La construcción de la hacienda fue terminada en 1909, y en 1997 se abrió como un hotel después de una restauración de dos años. Las cinco haciendas son conocidas por su interacción y apoyo a las comunidades locales.

Mientras que ningún detalle ha sido olvidado para ofrecer un sentido de relajación y comodidad, la restauración de la hacienda fue lograda de tal manera que preserva algunos de los elementos exactamente como fueron descubiertos: cada habitación tiene una sección de plantilla no restaurada en los murales o una viga en el techo no pintada; y el cuarto de máquinas está en su estado original sin restauración alguna.

Cuando usted llega a la Hacienda Santa Rosa, le dan la bienvenida en la ancha veranda con una bebida fría elaborada con jugo de limón y hierba de limón, y toallas frías para la cara saturadas en aroma de flor de naranja. Desde ese momento en adelante, el personal lo llama por su nombre y le hace sentir completamente en casa. Su servicio es cálido, atento y discreto; su privacidad es vital.

El hotel tiene cinco habitaciones en la Casa Principal y cinco en el área donde en algún tiempo se almacenó el henequén, que van desde habitaciones estándar hasta suites de lujo, contando también con una Casita Maya privada. Los servicios e instalaciones son de lujo y las habitaciones estan llenas de flores frescas y fragantes. Hay una piscina central para el uso de todos los huéspedes; pero las suites también tienen piscinas privadas o semi-privadas junto a sus terrazas. Consiéntase con un baño restaurativo debajo de una suave lluvia tropical de verano.

Caminando por los jardines exuberantes y tranquilos… visitando los talleres de los artesanos… consintiéndose con un masaje Maya relajante… aprendiendo sobre las hierbas y frutas locales en el jardín botánico… ¿qué más haría falta para posiblemente mejorar este fin de semana? La comida excelente, ¡por su puesto! El comedor principal está en la terraza, pero hay muchas opciones más. Puede desayunar en su terraza privada, o puede recrear la escencia y aura de los patrones de la hacien-da del pasado y cenar en el comedor formal en una mesa para doce. O… lo mejor de todo… para una ocasión especial, es posible que el hotel le sorprenda con una mesa romántica para dos, debajo de los árboles o en un rincón retirado de la Casa Principal… ¡decorado completamente con antorchas y velas a todo su alrededor!

Por Juanita Stein

Lectura recomendada:
Las Haciendas de Yucatán
Ruta de las Haciendas
Haciendas: Historia y Elegancia Restaurada

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Peninsula de Yucatán