Todo lo que necesitas saber: peregrinaciones, gremios, vaquería y “ramilletes”

Una de las festividades más importantes en Espita, municipio ubicado al oriente de Yucatán (165 km de Mérida, 2 horas aproximadamente), es la fiesta en honor al Niño Dios, Patrono de Espita, que se realiza del 19 al 26 de diciembre. Cuando decimos fiesta nos referimos a que durante estos días se realizarán diferentes actividades populares como vaquerías, procesiones gremiales, conciertos y bailes; todas de gran atractivo para los visitantes por su alegría, colorido y tradición.

En Yucatán las fiestas religiosas se organizan con anticipación, en este caso desde octubre se hacen peregrinaciones a diferentes comunidades a pie demostrando devoción al niño Dios. En noviembre se realiza el llamado “convite”, un recorrido por las principales calles de Espita en el que autoridades y habitantes, ataviados con traje regional y acompañados por música y “voladores” (cohetes con petardos), invitan a propios y extraños a sumarse a las actividades de celebración del Santo Niño Dios y culmina con una gran comida y baile popular.

Como parte de los preparativos previos, el 9 de diciembre se realiza lo que se conoce como “bajada del Niño”, que consiste en tomar la imagen del Niño Dios de su nicho en la iglesia de San José, templo católico más importante de Espita, para empezar su recorrido con cada uno de los aproximadamente 30 gremios que celebran esta adoración. El primer día corresponde a la familia Guemez, ya que durante la gubernatura del General Salvador Alvarado en la que sus tropas destruyeron las imágenes religiosas, pero Don Miguel Guemez rescató la del Niño Dios en su casa para que ahí fueran a venerarlo.

Los demás días corresponden a cada uno de los demás gremios, la mayoría de gran tradición. Cada día se les entrega la imagen y éstos realizan procesiones para devolverla por la noche en la iglesia. Destacan por su gran colorido al estar todos los participantes ataviados con los trajes regionales y particularmente tanto niñas, niños como mujeres portan un ramillete de flores naturales que serán entregados al Niño Dios. Es realmente un espectáculo presenciar el fervor y entusiasmo de los habitantes.

Todas las actividades se realizan en un ambiente de completa fraternidad, ya que vecinos, autoridades municipales e invitados participan en esta fiesta tradicional, muestra de alegría y cultura. También todos los días se pueden probar platillos tradicionales en la feria que se realiza en forma paralela y durante las noches se llenan los cielos de fuegos artificiales. La música de charanga acompaña las procesiones, los bailes y la vaquería. El día principal de todos estos festejos, en el que se reúnen todos los gremios, es el 25 de diciembre de acuerdo a las fechas católicas. Ahí la fiesta es un verdadero agasajo lleno de fervor, comida, baile y mucho color.

Así que si buscas una fiesta diferente, llena de colorido y tradición, Espita puede ser tu próximo destino.

Por Violeta H. Cantarell