Pok ta pokBajo la luz de la luna, el retumbante sonido de los caracoles y el intenso aroma a incienso y copal, decenas de personas han sido partícipes de uno de los rituales religiosos más antiguos del místico mundo maya: el Pok Ta Pok.

El Pok Ta Pok es el juego de pelota precolombino que los antiguos (y ahora también los modernos) mayas jugaban para agradecer a los dioses por la buena cosecha y pedir por su protección.

Este juego debe su nombre al sonido que producía la pelota en cada golpe, y se originó durante la dinastía de los mayas en México, para después ser adoptado por otras culturas precolombinas como parte de sus actividades sagradas.

El Pok Ta Pok se jugaba con gran honor, y comenzaba una vez que el sacerdote había terminado con la purificación y la invocación de los dioses al juego. Se golpeaba una pelota hecha de hule con un peso de 3 a 4 kilos, que debían pasar a través de un aro de piedra afijo a un muro. Los equipos estaban conformados por cuatro integrantes (hombres) cada uno, y uno de los jugadores del equipo debía lanzarle la pelota a su contrincante para golpearla únicamente con la cadera y los muslos, para no ser penalizados. En este juego solo eran seleccionados los mejores guerreros, pues se creía que ellos mismos representaban a sus deidades dentro del campo. Cuando la pelota entraba en el aro, el juego se daba por concluido. Se dice que los ganadores eran sacrificados para gratificar a los dioses. Otras historias cuentan que quienes eran sacrificados eran los perdedores; sin embargo, a pesar de haberse encontrado pruebas de dichos sacrificios humanos, aún no se sabe a ciencia cierta cuáles eran los requisitos para formar parte de esta honorable o humillante lista.

Como podrá observar, el juego de pelota no era únicamente un mero encuentro deportivo entre los rivales, sino toda una manifestación de las ideas, la vida, la muerte y la resurrección.

Se piensa que el juego de pelota maya más antiguo de Yucatán se encuentra en la zona arqueológica de Oxkintok.

Cada viernes a las 8 de la noche en la explanada de la Catedral de San Ildefonso, en el costado oriente de la Plaza Grande, se lleva a cabo de manera gratuita la representación del Pok Ta Pok, en donde una princesa maya le entrega la pelota al guía espiritual, quien realiza la purificación del juego para dar inicio. Este espectáculo se divide en dos partes, en el que durante la segunda mitad se muestra la adaptación que los purépechas (otra civilización indígena) hicieron de este juego, envolviendo la pelota en llamas mientras se golpea con bastones de madera para lograr anotar dentro del aro. Este rito es más que una simple demostración, pues el juego se realiza de la misma manera en la que sus ancestros lo hacían, llenos de honor y orgullo, enfrentándose entre sí para disputarse el bastón de mando del dios Kukulkán. De la misma manera en que se hacía en la época precolombina, los guerreros se pintan el cuerpo y portan los trajes característicos que usaban sus antecesores en su amada T’hó, dispuestos a defender su linaje.

Prepárese, pues el enfrentamiento entre los eternos enemigos Xiues y Cocomes apenas comienza.