Hermenegildo 3Hermenegildo Catzín lleva su vida como hace 62 años en su natal Cuzamá dedicado a sus tierras, a la siembra del maíz y a su familia. Pero un día la rutina se acabó cuando las tierras de los campesinos de la zona de Cuzamá los llevaron al inframundo maya, a la red de cenotes más maravillosa de todo el mundo creada después de la caída del meteorito de Chicxulub.

Así nacieron los primeros cenotes turísticos en Yucatán: los cenotes de Cuzamá, que son Bolonchoojol, Chacsinicché “árbol con las hormigas pequeñas” y un tercero más pequeño “Chan Uzil”, y una nueva forma de vida para Hermenegildo y decenas de campesinos que se sumaron a la actividad turística con el famoso “truck”.

Así, Hermenegildo no cambiaría los últimos 23 años de su vida dedicados a dar a conocer su cultura, sus raíces y ancestros, la lengua maya, más viva de tradiciones y costumbres; pues dice que su mayor satisfacción y orgullo es la sorpresa de los visitantes por escucharHermenegildo 2 “la maya”.

Abre las puertas de su corazón a los viajeros para compartir historias de su padre y abuelos cuando la hacienda Chunkanán estaba en apogeo en la producción del henequén, del “sisal” como se conoce en el mundo.

“Cuento historias de los mayas, de mi gente; que sí existen los “aluxes” y el “Yum Kaax”, el amo y señor del monte: son mis raíces; y como se mencionan los nombres mayas, eso le gusta a los turistas. Los “cheles” (personas blancas) se sorprenden más. No piensan que los mayas siguen vivos, pero cuando viven la experiencia se van fascinados. Es como si una luz iluminara sus caras”, cuenta el padre de siete hijos.

Más que transportar a los turistas en su “truck”, Hermenegildo vive y disfruta, pero también conoce historias de otros lados. Sin embargo asegura que “no hay historia más bonita que los mayas”.

El tiempo también ha cobrado los años a Hermenegildo; pues un accidente de joven le dañó el ojo izquierdo y desde hace tres años, perdió a “Canelo”, su fiel caballo de batalla, que emprendió el viaje al inframundo.

“Ahora tengo otro “Canelo”, son de la familia, seguiré hasta que el cuerpo aguante, pero Dios dirá”.

Entrevista por Yucatan Concierge