La muerte es solo un tránsito natural a otro estado, un renacer, una nueva oportunidad para que el ciclo de la vida sin fin vuelva a comenzar. Así concebían los mayas a la muerte.

Solían enterrar a los fallecidos en el suelo de sus casas con ofrendas que ayudaran en el nuevo camino, así como con objetos de uso cotidiano relacionados con el oficio que desempeñaban en vida. Esto y mucho más puedes encontrar en el Museo de las Momias en Santa Elena, un sitio que no imaginabas que existiera en Yucatán.

Antes de ser una encomienda española, Santa Elena fue un asiento de población maya llamado Nohcacab (gran villa) que  perteneció al cacicazgo de Tutul Xiú, fundador de Uxmal. Hoy día el escudo de la población aún conserva este nombre, orgulloso de sus raíces mayas.

Enclavada en la Ruta Puuc, a 15 km de la zona arqueológica de Uxmal y a 18 minutos de Ticul, se encuentra esta apacible localidad que guarda uno de los hallazgos menos conocidos de Yucatán: las momias encontradas en los pisos de su iglesia principal. Construida alrededor de 1779 sobre un pequeño cerro prehispánico, este austero templo dedicado a San Mateo resulta imponente en su arquitectura, debido a las largas escalinatas que te conducen desde la plaza principal de la población hasta su puerta principal, así como el color rojizo de su fachada. Cuenta con atrio, templo y sacristía.

A un costado, en la parroquia, se ubica el Museo de las Momias. Cuenta con tres salas que exhiben un entierro típico maya, las momias y la historia del henequén. El entierro maya te permite apreciar la manera de honrar la vida y la tierra de esta sabia cultura y sirve de preámbulo para apreciar las momias, también encontradas cuando se hacían trabajos de remodelación en los pisos de la iglesia. Su conservación se debe a las características de la tierra que permitieron la momificación con el paso del tiempo.

Actualmente se exhiben cuatro correspondientes a infantes de entre 1 y 7 años que se cree correspondieron a hijos de una colonia de alemanes que se estableció en la población. Resultan ¡impactantes! En la tercera sala podrás apreciar fotografías de los atractivos turísticos de la región, objetos mayas, así como un poco de la historia del henequén.

Como suele suceder en las poblaciones de Yucatán, el parque principal ubicado a un costado de la iglesia, es el epicentro de las actividades. Durante el día recorre el mercado y constata como la vida transcurre con tranquilidad y armonía en este zona mística de cerros que caracteriza a la Ruta Puuc. Cuenta con opciones de hospedaje ideales para el descanso. También, muy cerca, puedes visitar Uxmal (y Choco Story para saber sobre el cacao), Kabah y Labná.

Abierto de lunes a domingo, 9 am – 5.30 pm, admisión $5 pesos

Transporte público:

Desde Mérida: toma el autobús con destino a Campeche y pide parada en la población; o el que  sale para Ticul y de ahí una combi para Santa Elena
Desde Santa Elena: combis para Ticul y Mérida

Hospedaje:

Flycatcher Inn: www.flycatcherinn.com
Nueva Altia: www.nuevaaltia.com

 

Editorial y fotografías por Violeta H. Cantarell para uso en Yucatán Today