Casi siempre pensamos en los hospitales como lugares grandes, con departamentos, pasillos, camillas y gente moviéndose por todos lados como máquinas. Creemos que si el lugar es más grande, debe tener más tecnología y así es como se hace mejor. Por 42 años, el Centro de Especialidades Médicas del Sureste ha trabajado para crear un ambiente íntimo en su hospital, dirigido por un pequeño pero muy completo equipo de especialistas quienes trabajan con conciencia social y emocional.

El CEM tiene convenio con muchos proveedores de seguros de E.U., ofrece inscripción gratuita, cero deducibles o gastos sorpresa. El Director General y aclamado cirujano, Dr. Álvaro Quijano, dice que la visión del CEM es “pensar globalmente y actuar localmente”. Él exige a su equipo eficacia, y se adapta rápidamente a los avances y evolución de la ciencia, uno de los grandes beneficios ser un hospital pequeño.

Este hospital trabaja con una perspectiva antropológica de la medicina, buscando entender  el –¿porqué?- de las enfermedades recurrentes. El Sub-Director de Medicina, Dr. Cuauhtémoc Sánchez dice: “Antes los doctores eran los dueños de los pacientes y sus enfermedades, pero nosotros queremos devolverle el control al paciente”. El CEM tiene una filosofía balanceada: atiende las necesidades de los pacientes individuales y sus enfermedades, mientras mantiene su compromiso de investigar el panorama de la medicina global y nacional. Si lo piensas, es holístico. Un lugar donde ninguna enfermedad es una isla ni responsabilidad de un solo departamento. El CEM es único, porque su equipo de médicos ofrece su conocimiento y experiencia en el tratamiento de cada paciente.

Con un nuevo centro para diálisis, especialistas internos, cirugía del corazón, sala de partos, expertos neonatales y conocimiento exhaustivo en prevención y administración de diabetes, CEM es un solo cuerpo con muchas extremidades. Una de sus grandes innovaciones es la implementación de la cámara hiperbárica. El Dr. Cuauhtémoc comenzó trabajando con lesiones, afecciones y traumas presentadas en buzos. Hoy aplican este tipo de tratamientos a muchos otros casos como infecciones, daños en nervios, problemas relacionados con diabetes, entre otros. El equipo rompe la frontera entre médicos y pacientes. Por ejemplo, trabajan muy de cerca a la cámara hiperbárica, tanto que sus escritorios están instalados junto a ella.

Sentado junto a mi, el Dr. Cuauhtémoc enfatiza la dedicación del hospital a resolver asuntos que la ONU ha identificado como prioridades en 15, 30 y 50 años hacia al futuro, como la creciente amenaza de la salud mental y depresión o un futuro sin agua.

A pesar del amplio dominio de la jerga técnica, los médicos del CEM se conectan con los pacientes a través de un lenguaje cotidiano (en ingles y español). El Dr. Cuauhtémoc me recuerda que “El cuerpo no es una máquina”, y piensa que tiene igual importancia trabajar con la mentalidad de un paciente que con una intervención médica. La medicina es curiosa, porque es “cincuenta por ciento técnica y otro cincuenta por ciento magia”. El equipo del CEM cambia la actitud de sus pacientes al llevarlos de la mano en su tratamiento y mostrarles, como ellos dicen: “No curamos el cuerpo. Curamos el alma”.

Y tal como si estuviéramos en un programa de televisión en vivo, el esposo de una paciente entra la oficina y con un entusiasmo palpable dice, “Este lugar es extraordinario”. Esta persona me cuenta que su esposa pudo perder la pierna si no fuera por los impresionantes resultados de la cámara hiperbárica. Para el paciente es el milagro de su vida, pero el increíble equipo medico solo tiene unos minutos para celebrar, hay más milagros esperando.

Centro de Especialidades Médicas del Sureste
Calle 60 #329 B
entre 35 y Av. Colón.
Mérida Yucatán
CP. 97000
Tel: (999) 920 40 40
[email protected]

Por Amanda Strickland

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