carlos-cabrera-baiCarlos Antonio Cabrera May sabía desde niño que quería ser médico. Cuando se graduó de la preparatoria, fue aceptado en la carrera de medicina en la Universidad Autónoma de Yucatán. Cuando terminó su título de seis años, como todos los médicos de México, trabajó un año en su servicio social. Sin embargo, al ser tan eficaz en este trabajo, fue ubicado en dos mandatos de seis meses (en Pustunich y Santa Elena) en lugar de un solo puesto de 12 meses. En 2007-08 fue nombrado Médico del Año en uno de los tres distritos de salud (Distrito #3) de Yucatán.

Al trabajar en estos poblados rurales, se impresionó por la alta incidencia de VIH y SIDA. Al mismo tiempo, fue contactado por Dr. Gordon Crofoot, el co-fundador, presidente y director médico de Brazos Abiertos, una sociedad sin fines de lucro en el estado de Texas. Dr. Crofoot y Brazos Abiertos trabajan en la educación y tratamiento del VIH. Carlos fue invitado a representar la organización hermana de Brazos, Fundación BAI A.C., una sociedad mexicana con estatus sin fines de lucro. Empezó como voluntario y ahora es el Director General. Carlos hace muchas cosas, pero principalmente es el CEO en México y también el supervisor para todos los programas. (www.hivyucatan.org)

Yucatán está en séptimo lugar en México por la incidencia de VIH, mayormente propogada por relaciones sexuales no protegidas. 23% de nuevas infecciones son en mujeres. Fundación BAI A.C. es una Asociación registrada sin fines de lucro establecida en México desde 2007, cuya misión es fomentar que la gente de Yucatán responda al VIH/SIDA; su visión es ser el impulsor del cambio, donde el conocimiento, la prevención y el tratamiento del VIH/SIDA reemplacen el miedo, la discriminación, el prejuicio y la muerte a los que se encuentran afectados. BAI cuenta con varias áreas de enfoque: campañas de educación y prevención, talleres en escuelas, capacitación para voluntarios, prevención de embarazos en adolescentes, educación a adultos, ferias de salud, campañas de detección de VIH/SIDA con pruebas confidenciales y anónimas, orientación, vinculación con atención médica, seguimiento mensual, psicoterapia, y asesoría nutricional. Gran parte del trabajo está centrado en eliminar el estigma y la discriminación asociados con este padecimiento. El Centro de Educación y Prevención de VIH, en la Avenida Yucatán en Jardines de Mérida, es el anfitrión de todos sus programas. Donaciones son muy importantes para poder seguir manejando este espacio.

Carlos dice que ha crecido muchísimo como persona desde que empezó este trabajo. Dice: “Les ayudamos sentirse parte de la sociedad, y que su mundo no se les esta cayendo encima; con los avances en tratamientos, ya no es sentencia de muerte. Con auto-estima más alta hay menos depresión y menos suicidios. Les ayudamos lograr una buena expectativa de vida.” Carlos tiene mucho cuidado en enfatizar el lado humano de ser médico. “Para mi, la parte humana no es olvidada. Yo creo que la “medicina” involucra el tratamiento de personas, no pacientes. Espero que mi humanidad ayude a la gente vencer sus enfermedades.” En la tema de avances médicos, Carlos dice, “Medicamente, podría haber una cura para el VIH / SIDA algun día. Pero hasta que curemos el daño psicológico, todavia tendremos VIH. Tenemos que terminar con la enfermedad definitiva y completamente”.

Por Juanita Stein

 

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